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Bueno: Irán suspendió lapidación de mujer
El rostro de Sakineh Mohammadi Ashtiani se transformó en un ícono que denuncia al régimen que preside Mahmud Ahmadineyad.
«El veredicto sobre los asuntos extramaritales se ha frenado y está siendo revisado», indicó el canciller Ramin Mehmanparast a la estatal Press TV.
Sin embargo, el ministro subrayó que la «suspensión no significa anulación; para salvar su vida es necesaria una carta de amnistía firmada por el guía supremo», el ayatolá Ali Jamenei.
Ashtiani fue condenada en 2006 por adulterio y acusada de haber sido cómplice del asesinato de su esposo. La infidelidad dentro del matrimonio es el único delito que se castiga con la muerte por apedreamiento en la ley sharia, que Irán adoptó tras la revolución de 1979. La pena de muerte por homicidio se castiga con la horca. Mohammad Mostafai, abogado defensor, indicó que la mujer podría recibir una pena de 15 años por estar involucrada en un crimen.
Este letrado huyó del país a principios de agosto tras ser perseguido por la Policía iraní y, de esta forma, el caso de Sakineh cobró notoriedad en todo el mundo.
A partir de ese momento, las presiones internacionales obligaron a las autoridades del régimen teocrático a retrasar la aplicación de la sentencia.
Ofrecimiento
La movilización de la comunidad internacional se acrecentó después de que el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, que mantiene buenas relaciones con el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, le ofreció asilo político a Ashtiani, demanda que fue rechazada por las autoridades de Teherán.
La semana pasada también los ministros de Relaciones Exteriores de Francia y de Italia se prestaron a reunirse con su par iraní, Manucher Mottaki, para tratar el caso.
Las autoridades judiciales del régimen no han vuelto a ejecutar ninguna sentencia de muerte por lapidación desde 2007, año en que fue asesinada una mujer llamada Mahbubeh, quien había confesado supuestamente haber cometido adulterio.
La noticia fue bien recibida por la comunidad internacional, como los miembros de la Unión Europea y la mayoría de los países de América. En ese sentido, Cristina de Kirchner manifestó ayer que se sentía «muy contenta» por la decisión de Teherán. «Nuestra posición reconocida mundialmente no tiene doble estándar. Condenamos la pena de muerte en todo lugar y en todas sus formas», afirmó la mandataria a través de su cuenta oficial de la red social Twitter.
Agencias EFE, AFP y ANSA


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