13 de mayo 2015 - 00:00

Bueno: mejora la economía mundial; malo: suben tasas

Mario Draghi
Mario Draghi
 Se encendieron algunas alertas en los mercados mundiales a raíz de la sostenida suba de las tasas de la deuda de largo plazo de los principales países europeos, de EE.UU., e incluso de Japón, que en algunos casi tocaron máximos de cinco meses. Si bien desde abril las tasas a 10 años de Europa y EE.UU. muestran una clara tendencia alcista, en lo que va de mayo se ha acelerado. Las dudas sobre la crisis griega, datos macro y las expectativas inflacionarias son argumentos de los analistas que se preguntan irónicamente si ¿Grecia defaulteó?

Los rendimientos de los bonos soberanos europeos y norteamericanos subieron con fuerza en las últimas dos semanas, llegando a superar el 0,6% en el caso de los alemanes (subieron en 10 sesiones consecutivas de las últimas 11) y el 2,3% para EE.UU.; desde los mínimos del 0,05% y el 1,9% de hace más de 15 días. En el caso de los bonos franceses, se elevaron hasta el 0,9%, el doble que un mes atrás; los italianos cotizan por encima del 1,8%, desde el mínimo anual del 1,12% de un mes y medio atrás, mientras que en el caso español, los títulos a 10 años rinden el 1,8% después de estar entre el 1,1% y el 1,2% hace un mes. Lo mismo ocurre con los japoneses que alcanzaron el 0,45% tras una suba reciente de 6 puntos.

Para algunos analistas las expectativas inflacionarias (que subieron ante el alza del petróleo) son la posible causa de las ventas masivas de deuda soberana. Pero los operadores reconocen que lo que se están viendo en el mercado secundario de deuda soberana, con niveles de volatilidad en máximos, es casi inédito, y sin duda favorecido por la creciente especulación que nació tras el anuncio del programa de inyección de liquidez del BCE comandado por Mario Draghi. Pero además ocurre que ahora con un petróleo en suba, con mejores datos y perspectivas económicas en Europa, parte del mercado teme una finalización anticipada de las compras de bonos del BCE. Este temor se refleja en la sostenida salida de capitales, contracara de masivas ventas de bonos europeos considerados sobrevaluados. Además la incertidumbre que existe en torno al futuro de Grecia, y las fuertes correlaciones con otros activos, como las acciones y el euro, han favorecido también esta volatilidad. Grecia sigue en el candelero, sin acuerdo presionando al mercado de deuda soberana.

No hay que soslayar por otro lado que las rentabilidades negativas de los bonos soberanos del núcleo europeo constituyen una amenaza para el sistema bancario y es poco probable que sean sostenibles a medio y largo plazo. Vale recordar que en lo que va del año se han colocado varias emisiones con tasas negativas, mientras que Suiza colocó bonos a 10 años con tasas por debajo de cero (primera emisión histórica a este plazo). Todo esto supone un combo complicado para el mercado secundario de deuda soberana, con causas y consecuencias bastante serias.

Jorge G. Herrera

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