15 de agosto 2014 - 00:08

Buitres: cómo funciona el Discovery

 La Argentina está en un curso acelerado de inglés. Todas las semanas nos despertamos con explicaciones de términos nuevos para la mayoría no sólo en inglés, sino, además, jurídicos. Y como los argentinos rápidamente nos convertimos en eruditos de la nada, abundan las explicaciones, todas ellas vertidas con firmeza y convicción. Asimismo, vamos conociendo el abanico de jueces estatales y federales de diversos estados de los Estados Unidos cuyos nombres pasan a ser famosos. Ahora le toca a Cam Ferembach, un juez de Nevada que hasta hace poco no hubiera sospechado que se haría famoso en un país tan distante como la Argentina. Aunque vale la pena mencionar, para quien no lo sepa, que se dice que muchos argentinos han comprado campos agrícolas y ganaderos por la zona.

En efecto, el fondo NML ha obtenido una autorización para llevar adelante un Discovery en forma previa a una acción judicial iniciada contra 123 empresas de Nevada supuestamente vinculadas a Lázaro Báez, a los efectos de determinar, entre otros datos, a quién realmente pertenecen, quiénes son sus funcionarios, qué activos tienen y, en su caso, cómo fueron adquiridos. Vale la pena entonces definir en qué consiste el Discovery.

El Discovery es un procedimiento previo a una demanda judicial que se lleva a cabo para obtener pruebas de la otra parte (demandante o demandada) y que abarca pedidos de documentación, testimonios e interrogatorios. Debe ser autorizado por un juez. Si alguna de las partes se resiste, se puede solicitar al juez una orden para hacerlo. Generalmente, salvo que el juez disponga limitarlo a pedido de una de las partes, el Discovery puede ser muy amplio, a no ser que se trate de información protegida, como el trabajo realizado por los abogados en asesorar a su cliente excepto delitos de por medio.

El Discovery se lleva a cabo generalmente en las oficinas de los propios abogados, y las partes se ponen de acuerdo en cómo se realizará. Un verdadero paraíso para los abogados que facturan por horas, ya que cuanta más documentación e interrogatorios se realicen, más gente y tiempo se necesita. Es una herramienta muy efectiva para un abogado, ya que le permite acceder a datos que, de otra manera, la otra parte ocultaría. No existe este proceso en la Argentina, pero gracias a los fondos llamados buitres nos vamos convirtiendo en expertos.

(*) Presidente de la Cámara de Comercio Argentino-Americana

en Nueva York.

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