26 de mayo 2015 - 15:37

Buitres: Griesa recibe a la "segunda generación"

• EL VIERNES ESCUCHARÁ A ACREEDORES QUE NO ESTABAN INCLUIDOS EN FALLO DE 2012.
• SORPRESA POR FONDO DE BOSTON.

Buitres: Griesa recibe a la segunda generación
El último día de mayo, el próximo viernes 29, los fondos buitre de "segunda generación", más conocidos como los "me too", tendrán finalmente su cara a cara con Thomas Griesa. El juez escuchará sus demandas de tenencias de bonos impagos desde el default de 2001, y resolverá si los derechos que reclaman están o no en sintonía con su fallo de noviembre de 2012 que les dio la razón a los fondos buitre originales, encabezados por el NML de Paul Singer. Esto es, si acepta a todos o parte de los reclamos de estos tenedores de bonos en default que deben demostrar la autenticidad de la deuda impaga que tienen en su poder. Griesa ya les aclaró a los abogados del estudio Cleary Gottlieb Steen & Hamilton (CGS&H) que no evaluará la manera ni el tiempo en que fueron adquiridos esos bonos, sino que respondan a títulos públicos efectivamente en default.

Griesa abrirá su juzgado el viernes y se espera que en menos de 15 días emita un fallo que avale definitivamente esa deuda para que luego se determine el monto final que permanece en default desde 2001. Luego ese listado será entregado a la Argentina como el resultado completo de acreedores habilitados; y surgiría así, en teoría, el dinero que el país debería negociar. Restaría, obviamente, después del fallo de Griesa, la decisión soberana que tome el país: si acepta o no la totalidad de la deuda que avale el juez de Nueva York y la institucionalidad de los nuevos fondos buitre.

En realidad, estos acreedores de "segunda generación" están encabezados por el propio Elliott, que desde 2008 se dedicó a adquirir bonos en default a acreedores dispersos por el mundo, sumando unos u$s 4.000 millones, cifra a la que se llega sumando los 835 millones de la demanda original del fondo buitre, otros 3.060 millones que Singer reclama ahora como integrante de la larga lista de los "me too". El dato no es sorpresivo. Sin embargo, lo que sí asombra es la aparición en este listado de una nueva casa de inversiones, el Bracebridge Capital LLC, que presentó una demanda por u$s 1.121 millones y se convirtió no sólo en el fondo buitre de "segunda generación" con mayor volumen de deuda reclamada, sino que ahora se ubica en el puesto número 2 del ranking de tenedores de títulos públicos argentinos impagos. Supera incluso al EM Dart del magnate Kenneth Dart, que en su momento lideró la compra de bonos en default de la Argentina y fue el primero en presentarse ante el juzgado de Thomas Griesa para comenzar la batalla judicial contra el país, luego del primer canje de deuda de 2005. Dart está tercero en la lista, con unos u$s 835 millones reclamados, todos dentro de las demandas de los "me too".

Los datos surgen del listado final confeccionado por el special master Daniel Pollack hasta el martes 17 de marzo pasado, fecha límite para que se presentaran estos tenedores de deuda que ahora serán examinados por Griesa para ser confirmados o no como acreedores con deuda avalada jurídicamente.

La novedad es el caso de Bracebridge, un fondo original de Boston que presentó su demanda desde sus subsedes de las islas Caimán y que demanda al país para que se le paguen unos 1.121 millones en bonos originales. Se desconoce el precio que Bracebridge pagó por esta deuda, ya que no está contabilizado como uno de los primeros en tentarse con la operación de adquirir deuda a punto de default de fines de 2001 o ya con el país en caída libre a comienzos de 2002. Se especula, en realidad, con que Bracebridge comenzó comprando este pasivo a algunos de sus clientes, especialmente fondos de inversión, mutuales o particulares norteamericanos y europeos con deuda impaga y que figuraban entre sus clientes. Luego, desde 2012 y ya con el fallo de Griesa a su favor, se cree en los mercados internacionales que el fondo fue reclutando vendedores por todo el globo pagando más caro que Elliott, Olifant o Aurelius, especulando con un acuerdo rápido con la Argentina luego del rechazo de la Corte Suprema de los Estados Unidos. Finalmente, cansados de la espera (y con las cuentas de la operación en rojo), se presentan ahora ante Pollack.

Bracebridge fue fundada en 1994, tiene sede en el centro de Boston y se define como una firma que combina las especulaciones conservadoras con los "distressed securities" o bonos de cobro problemático, categoría en la que entra la deuda argentina. Aclara la casa de inversiones en su portal de internet que las apuestas por este último capítulo son alternativas y sólo para asegurarles a los clientes que se garantizará una "absolute return strategy"; esto es, una estrategia de retorno asegurado. Por ahora, con la apuesta argentina vienen fallando.

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