Buitres presionan sobre Griesa; el Gobierno apuesta a marzo

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• LOS ABOGADOS DE LA ARGENTINA ESPERAN INSTRUCCIONES EN NUEVA YORK.
• ECONOMÍA NO TIENE PLAZO PARA SALIR DEL DEFAULT.

 Los abogados de los fondos NML Capital y Aurelius volverán a presionar esta semana sobre el mediador Daniel Pollack y el juez Thomas Griesa para reactivar la causa contra la Argentina por el cobro de la sentencia que lograron ante la Justicia estadounidense.

Saben que el Gobierno argentino no tiene en lo inmediato intención alguna de hacer movimientos en la causa. Cristina de Kirchner mantuvo hace una semana un encuentro con el ministro de Economía, Axel Kicillof, donde ordenó no acelerar el trámite de una negociación en Nueva York.

Hoy, Kicillof se reunirá con Jorge Capitanich para analizar la cuestión de los buitres. La atención estará allí más en preparar la estrategia para la próxima audiencia que convocó Griesa para el próximo 3 de marzo, donde se debatirá un pago que debe hacer el Citibank de intereses de bonos bajo legislación nacional. Es la segunda audiencia de ese tipo que convoca Griesa: en la primera concedió al Citi el permiso para pagar esos bonos que tiene en custodia.

El Gobierno esta cómodo con la actual situación y es lo que también le dicen las mediciones que les acercan a la Casa Rosada. Cristina está convencida del apoyo a la pelea con los buitres y ahora, tras la caída de la cláusula RUFO cree que el tiempo está a su favor.

La presión de los buitres, entonces, abre una guerra de nervios en varios escenarios. El Gobierno no le dio instrucciones a los abogados de Cleary Gotlieb Steen & Hamilton sobre los tiempos en que podría aceptar una negociación con los fondos.

En Nueva York se afirma que Jonathan Blackman y Carmine Bocuzzi piden instrucciones casi diariamente a Buenos Aires y por ahora sólo recibieron silencios.

Desde Economía se sigue sosteniendo que no existe apuro por retomar las negociaciones y miran a marzo. Es el plazo que el Gobierno cree que insumirán los trámites para que los "me too", bonistas que están en las mismas condiciones que los buitres pero que aún no tienen sentencia a su favor porque no iniciaron juicio contra el país, se sumen a la demanda de los fondos.

Mientras se unifica ese frente que obligará al Gobierno a definirse (siempre insistió en la vocación de pagar a todos los acreedores), la oferta argentina seguirá siendo la misma del 31 de julio de 2014: el canje en los mismos términos que en 2005 y 2010.

El "special master" Pollack debe tomar una decisión en no más de una semana. Los contactos con el estudio que representa a la Argentina son diarios pero, como se dijo, sin respuesta. La presión de los buitres en esos términos tiene una sola salida: que Griesa, por pedido de Pollack, acelere alguna de las cláusulas vinculadas a Discovery y avance con embargos directos aplicando el criterio de desacato.

Ese escenario puede ser más elástico que lo imaginado. En las últimas audiencias Griesa apareció vacío de paciencia para con la Argentina, inclusive el día que le autorizó al Citi el pago de los bonos en custodia emitidos baja legislación argentina, un pedido de autorización por parte de los abogados de esa entidad que muchos consideraron innecesario. Dos días después, en otra audiencia, declaró al país en desacato en duros términos. Pero hasta ahora no activó cláusulas Discovery ni habilitó nuevos embargos, inclusive habiendo podido hacerlo en los términos de la causa de Nevada. Ésa es la herramienta a la que apelarán los buitres.

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