30 de agosto 2011 - 00:00

Buscan a Candela casa por casa en Hurlingham

A más de una semana de la desaparición de Candela Rodríguez, de 11 años, la Justicia ordenó extender el enorme operativo desplegado en su búsqueda, que ayer se realizó en Hurlingham puerta por puerta. Además, la Policía investiga si la menor fue víctima de una red de pedofilia, tras realizar tres allanamientos -dos en el barrio porteño de Flores y el otro en Boedo-. Mientras, la familia siguió recibiendo el apoyo de vecinos y amigos con otra marcha solidaria.

Lo que se investiga es si la niña desaparecida en Hurlingham fue víctima de una red de pedofilia, ya que si bien se tiene certeza de que fue secuestrada, la familia no recibió ningún pedido de rescate. Carola Labrador, madre de la nena, está convencida de que fue un secuestro y ayer volvió a afirmarlo en declaraciones a los medios desde la puerta de su casa. «A mi hija me la robaron. Ya no sé dónde puede estar. La tienen encerrada en algún lado», dijo. Y dirigiéndose a través de las cámaras que la filmaban exhortó: «Ya está chicos. Ya no pueden hacer nada. Devuélvanmela».

Lo último que se sabe de la niña es que el lunes 22 fue a una esquina cercana a su casa, en Villa Tesei, partido bonaerense de Hurlingham, donde esperaba encontrarse con compañeras de su grupo parroquial de niños exploradores.

«Nunca en mis 55 años en la Justicia vi un despliegue tan enorme y tan intenso. Si no hay un resultado positivo hasta el momento no es por falta de investigación», explicó Federico Nieva Woodgate, fiscal general del Departamento Judicial de Morón, donde se constituyó una mesa de crisis. El fiscal sostuvo que «es insólito que no se haya podido obtener la más mínima pista». Nieva Woodgate insistió en que se trata de un caso nada común en el que «los únicos aportes prometedores resultaron ser hasta el momento bromas crueles, errores u otros hechos» igualmente decepcionantes.

Para Marcelo Tavolaro, fiscal de la UFI 6, a cargo de esta causa, «cada día la búsqueda se intensifica más». «Unos 1.200 efectivos realizaron 700 operativos hasta ayer (por el domingo) y se analizaron 1.188 llamados telefónicos relacionados con la causa», precisó. Tavolaro dijo que «la búsqueda se intensifica cada día más, con la extensión de rastrillajes a localidades más distantes a la zona» donde reside la familia y donde la nena desapareció.

En coincidencia con Nieva Woodgate, Tavolaro aseguró que los datos ofrecidos por todos los que se comunicaron con esa fiscalía «se analizaron, pero sin resultados positivos».

«Las personas que dijeron tener datos de Candela, como el mozo que dijo haberla atendido, se están analizando. Pero hasta el momento ninguno de ellos dio positivo», explicó el funcionario a cargo de la investigación.

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