23 de febrero 2012 - 00:00

Calificadora baja la nota de Grecia casi a default

Atenas - La agencia Fitch rebajó ayer la calificación crediticia de Grecia a un paso del nivel de default, convirtiéndose en la primera calificadora en concretar la esperada rebaja luego de que el país anunciara un plan de canje de bonos para aliviar su gran carga de deuda. La agencia dijo que se considerará que Grecia está en situación de cesación técnica de pagos una vez que se haya formalizado el canje de deuda, pero que los nuevos bonos recibirán una nueva calificación.

Las tres grandes calificadoras -Fitch, Moodys y Standard & Poors- rebajaron la nota de Grecia en julio, cuando fue revelado el plan inicial de canje de deuda, y advirtieron que las pérdidas para los acreedores privados desatarían una cesación temporal de pagos. Como se esperaba, Fitch rebajó la calificación de la deuda en moneda extranjera a largo plazo a «C» desde «CCC», y seguiría con una nueva rebaja a «Default Restringido» cuando el canje de bonos esté terminado. Posteriormente la agencia volverá a evaluar las calificaciones del país cuando se emitan los nuevos bonos considerados en el canje de deuda. «Resultaría en una calificación de especulación baja», dijo el analista de Fitch Paul Rawkins respecto de la decisión que se tome tras la reevaluación, señalando que la calificación contemplaría las perspectivas económicas del país y el nuevo perfil de deuda.

Fitch considera que un default de Grecia «es altamente probable a corto plazo», por lo que su nota pasaría en un primer momento a «default parcial» (restricted default, RD) y la de los títulos afectados por la operación de canje a «D», es decir, a default. La rebaja se conoce un día después de que los ministros de Finanzas de la zona euro aprobaran un segundo plan de rescate para Grecia por 130.000 millones de euros a fin de evitar una moratoria desordenada, en un programa que incluye el canje de bonos. Fitch advierte de que «si se realiza la propuesta de reducir la carga de la deuda pública de Grecia a través de un canje de deuda con los acreedores privados, constituiría una calificación de impago». El proceso de la quita de la deuda en manos de grandes bancos y fondos de inversión privados, conocido oficialmente por el nombre de Participación del Sector Privado (PSI), comprende una condonación de unos 107.000 millones de euros, es decir, el 53,5% del monto de los bonos en manos del sector privado. Los bonos en manos de estos inversores serán sustituidos por nuevos títulos griegos por un valor del 30,5% de los actuales más otros con un valor del 15% emitidos por el Mecanismo Europeo de Estabilidad Financiera (EFSF, por sus siglas en inglés). El Banco Central Europeo aceptó un complejo plan para asegurar que los bonos griegos aún puedan ser utilizados como garantía en sus operaciones de préstamo, pese al canje de los mismos. Grecia tomará un préstamo del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF), que se hará en bonos del FEEF. Esos bonos se transferirán al BCE y serán puestos en una cuenta especial, en caso de que hayan pérdidas de garantías durante el proceso de canje.

Agencias ANSA, Reuters, EFE y AFP

Dejá tu comentario