Calvo: “No sería extraño que el euro baje hasta u$s 0,80”

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En medio del empeoramiento de la crisis en Europa, el economista Guillermo Calvo predijo: «No sería extraño que el euro se desplome a 80 centavos de dólar» si la Reserva Federal sube la tasa de interés en los próximos meses. En ese sentido, este profesor de Economía y Asuntos Públicos e Internacionales de la Universidad de Columbia en Nueva York señaló que «el plan de salvataje de la Unión Europea no será suficiente» debido a la débil situación fiscal de la mayoría de los países que integran este grupo.

Calvo trabajó entre 2001 y 2006 como economista jefe del BID. Además, en 1994 predijo el efecto tequila, meses antes de que se derrumbara México y arrasara consigo a varios países. En la entrevista con este diario se mostró escéptico respecto del efecto que busca el Gobierno con el canje. «No creo que pueda lograr el objetivo de bajar el costo del capital», advirtió. A continuación, los pasajes más relevantes de la entrevista.

Periodista: Algunos vaticinan que la crisis en Europa significa el comienzo del fin del euro. ¿Qué opina?

Guillermo Calvo: No me sorprendería que se debilite mucho el euro porque lo que el Banco Central Europeo ha dicho es que está dispuesto a financiar los déficits fiscales de la región. Esto se parece mucho a América Latina de los 80. Sin embargo, no implica, necesariamente, que se vaya a abandonar el euro.

P.: ¿Cuáles serían las consecuencias de hacerlo?

G.C.: Si se abandona el euro, el problema va a ser más grave, pues va a significar una ruptura de la Unión Europea, lo cual puede traer devaluaciones competitivas y fricciones políticas que pueden amenazar hasta la estabilidad de alguna de las naciones.

P.: Se espera también una suba de la tasa por parte de la Fed, que no ayudaría al debilitamiento. ¿Qué impactos podría provocar?

G.C.: Si ocurre dentro de poco, va a contribuir a una corrida contra el euro. No sería extraño que la moneda europea se desplome a 80 centavos de dólar por euro. Sin duda, eso va a afectar la estabilidad de todas las economías y podríamos tener una recaída fuerte.

P.: ¿Será suficiente el plan de salvataje de la Unión Europea?

G.C.: No, porque excepto Alemania, todos los países tienen posiciones fiscales débiles. Lo único que queda es el señoreaje o impuesto inflacionario del BCE con las consecuencias que señalé de abandonar el euro.

P.: ¿Qué impacto provocará en América Latina la crisis en Europa? ¿Y en la Argentina?

G.C.: Todos se van a ver afectados en forma negativa. En particular aquellos, como la Argentina, que son exportadores de commodities.

P.: ¿Qué similitudes y diferencias ve con la situación argentina de 2001 y la griega actual?

G.C.: Grecia está, a pesar del gran desbarajuste, en una posición más fuerte que la de Argentina de 2001 porque pertenece a una unión que ha decidido protegerla. La mala noticia es que esa unión es muy débil fiscalmente y, si bien Grecia puede sobrellevar la crisis por el momento, va a ser una víctima más si hay mayor inestabilidad financiera en la región.

P.: ¿Qué opina del resultado del primer tramo del canje de deuda argentina?

G.C.: Fue más débil de lo esperado. Además, cuesta creer que va a mejorar la credibilidad del país y ayudar a bajar las tasas de interés de forma significativa, dado que las autoridades dicen a quien quiera escucharlas que el «ajuste» no es bueno. Y, cuando uno dice eso, está, implícitamente, diciendo que si hubiese necesidad de poner en práctica un ajuste, el que lo va a hacer es el acreedor, es decir que las deudas no se van a pagar. Prestarle a la Argentina bajo esas condiciones, especialmente en una crisis mundial en la que probablemente la situación fiscal de la Argentina se va a empeorar, es correr serios riesgos. Es por eso que no creo que el canje pueda lograr el objetivo de bajar el costo del capital.

Entrevista de María Iglesia

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