Campaña 2017/18: la siembra de trigo arrancó complicada

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Los excesos de precipitaciones dificultan las labores en el campo y los pronósticos climáticos no son muy alentadores. El área destinada al cultivo se incrementaría entre un 5 y un 10%.

En la última semana se dio el puntapié inicial de la campaña 2017/18 con la siembra de trigo pero lamentablemente, una vez más, la humedad en el suelo, producto del exceso de precipitaciones complicaron las labores a campo.

Según detallan desde la Bolsa de Comercio de Rosario: "Sólo se pudo comenzar en lotes puntuales del sudeste cordobés con los ciclos largos. Sin embargo, las tareas tuvieron que postergarse por las tormentas que recibió la región. Muchos lotes encharcados corren riesgo de no poder entrar en el ciclo de este año."

En este contexto, según adelantan los expertos, los productores ya se están planteando la necesidad de cambiar las variedades por los problemas en la implantación. Así es que esta situación le pone un tope al crecimiento del área destinada al cultivo de trigo y se prevé que se incrementaría entre un 5 y un 10% respecto al ciclo previo pero aquí el clima jugará un rol clave en el resultado final de la campaña.

Por lo pronto los pronósticos climáticos para la próxima semana no son muy alentadores ya que se esperan intensas precipitaciones en las principales zonas productivas del país.

"Prácticamente la mitad de la región núcleo está en condiciones de alta saturación de humedad edáfica. El escenario de excesos hídricos puede ser el mayor problema del trigo 2017/18", advierten desde la bolsa rosarina.

El trigo cumple un papel estratégico en la agricultura argentina en lo que hace a la rotación de cultivos que le devuelven nutrientes al suelo, con la expansión de la soja y los altos precios internacionales, campaña tras campaña el cereal fue perdiendo terreno pero a partir del año pasado la situación cambió drásticamente con la quita de retenciones que le devolvieron rentabilidad.

En este contexto, el subsecretario de Agricultura de la Nación, Luis María Urriza proyectó un fuerte incremento productivo para los próximos dos años: "Vamos a llegar a una producción de 150 millones de toneladas al final de nuestra gestión", afirmó. Describió que ese crecimiento será comandado por los paquetes tecnológicos y la mayor productividad más que con un aumento del área sembrada.

Así es que la mirada a futuro continúa siendo optimista pero la realidad es que los pronósticos climáticos para la campaña 2017/18 indican un invierno más lluvioso de lo habitual, lo que afectaría directamente a la producción de trigo y por el momento el área y la producción de este cultivo no experimentarían una importante expansión.

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