6 de noviembre 2015 - 00:00

Campañas políticas de vuelven futuristas

 En el film de Spielberg "Minority Report", los avisos publicitarios le hablaban a cada persona dirigiéndose a ella por su nombre y sabían perfectamente cuáles eran sus intereses como consumidores. Según el New York Times, no estamos tan lejos de esos avances del marketing, especialmente en lo que se refiere a las campañas políticas.

Según el artículo, ha llegado la era del llamado neuromarketing, y no solamente en países del primer mundo, sino sobre todo en los del tercer mundo y naciones en vías de desarrollo. El neuromarketing aplicado a una campaña política se basa en dispositivos que miden la reacción de cada persona a un aviso publicitario, y el artículo asegura que estas técnicas ya se han empezado a usar en países como México. Siempre según el New York Times, en las últimas campañas políticas mexicanas se utilizaron publicidades gráficas que incluían una cámara que capturaba las expresiones de la gente que las miraba, volcándolas luego en una computadora, con un algoritmo diseñado para clasificar sentimientos emotivos hacia el mensaje transmitido: sorpresa, felicidad, temor, ira, disgusto o tristeza. Leyendo estas expresiones los encargados de una campaña política podrían luego redefinir su mensaje para que despierte reacciones positivas en los votantes.

En la campaña de 2012 que llevó a la presidencia de México a Enrique Peña Nieto, el partido oficialista (PRI) habría utilizado estas técnicas empleando dispositivos para poder leer también las ondas cerebrales de los votantes y hasta su ritmo cardíaco. Estas estrategias servirían también para tomar decisiones ya en el gobierno. El gobernador del estado mexicano de Hidalgo, Francisco Olvera Ruiz, reconoció el uso de estas técnicas de "neurociencia" para "saber con más exactitud lo que piensa y percibe la gente".

Muchos científicos creen que los consultores de neuromarketing sólo venden basura tecnológica a políticos desesperados por ganar una elección, y minimizan su potencial. Sin embargo, el New York Times da múltiples ejemplos reconocidos de este tipo de campañas políticas tecnológicas en lugares del mundo como Turquía, Polonia, Colombia e incluso dentro del Partido Republicano en los EE.UU. El artículo en cuestión también menciona a la Argentina, aunque no da ningún detalle específico al respecto.

Diego Curubeto

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