15 de marzo 2010 - 00:56

Canje en Senado: le aprueban acuerdo a Marcó del Pont y cheque a oposición

Mercedes Marcó del Pont reía sin temores el viernes pasado durante un acto al que la invitó Carlos Tomada. Ya le había dicho que su acuerdo en el Senado era un hecho.
Mercedes Marcó del Pont reía sin temores el viernes pasado durante un acto al que la invitó Carlos Tomada. Ya le había dicho que su acuerdo en el Senado era un hecho.
Todo cambia. En una semana, el Senado pasó de pretender remover a Mercedes Marcó del Pont de su cargo de presidente del Banco Central a que al Gobierno le sobren los votos para aprobar su acuerdo. Todo se precipitó tras la decisión de la santafesina Roxana Latorre y la rionegrina María José Bongiorno de alejarse de la entente opositora y boicotear el jueves pasado la sesión organizada para rechazarle el acuerdo.

Pero ese camino iniciado por las dos mujeres (acusadas y sospechadas por toda la oposición desde Elisa Carrió hasta parte del peronismo disidente al que pertenecen), abrió nuevas opciones de pase impensadas hasta ahora.

Queda claro que el procedimiento para rechazarle el acuerdo a Marcó del Pont no gustó a muchos de la propia oposición. Le cuestionan al radical Gerardo Morales el haber impulsado el dictamen para ese rechazo en la Comisión de Acuerdos sin haberla escuchado previamente y luego, ante ella, no haberle hecho una sola pregunta.

Es así que a Latorre y Bongiorno se sumará en el recinto el cordobés Luis Juez, que el fin de semana confirmó que asistirá el miércoles a la sesión: «Me siento aunque sea el 37 -dijo-. Me siento a decirle por qué no puede ser la presidente del Central».

Juez no será el senador 37 para el quórum, si es que mantienen ese rol Latorre y Bongiorno. Pero si no lo hace él podría ser Eugenio «Nito» Artaza, que ya no parece soportar la presión de su gobernador, Ricardo Colombi, que está en medio de una debacle financiera en Corrientes con necesidades urgentes para poder pagar los sueldos a fin de mes.

Esta semana, Artaza quedará expuesto al apriete de los intendentes correntinos que volverán a pedirle que no le complique la vida a Cristina de Kirchner en el Senado (ver Ámbito Nacional).

Los radicales ya saben que esa batalla está perdida. El presidente partidario y senador por Mendoza, Ernesto Sanz, se quejó con amargura el fin de semana: «No se puede generar una actividad homogénea si no hay partidos políticos que funcionen orgánicamente como el mío, el radicalismo, que discute en grupo, debate en grupo, que disciplina, que unifica luego personería para que todo el mundo actúe de la misma manera». Si nos atenemos al caso de Artaza, ni siquiera esa regla se sigue dentro de la oposición.

Todo indica que, de no modificarse ese nuevo resultado cantado, hasta la oposición bajará a discutir el acuerdo de Marcó del Pont, habida cuenta de que Miguel Pichetto ya tiene el número.

Pero mientras eso sucede con la jefa del BCRA, otra realidad le espera al Gobierno con el proyecto para modificar la distribución del impuesto al cheque. Los mismos senadores de la oposición que están dispuestos a perdonarle la vida a Marcó del Pont, también manifiestan su decisión de apoyar una ley que les dé a las provincias el 53% de la recaudación del impuesto al cheque en lugar del 16% actual. Y hasta algún kirchnerista, en voz baja, promete dar sorpresas en el recinto.

Es otra prueba más del Senado que viene y que sin duda se mantendrá con ese nivel de negociación, ley por ley, hasta el fin del mandato de Cristina de Kirchner.

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