11 de junio 2012 - 00:00

Capriles formalizó su candidatura y conmovió Caracas con masiva marcha

Decenas de miles de entusiastas manifestantes acompañaron ayer a Henrique Capriles en el acto de inscripción de su candidatura a la presidencia de Venezuela. En las últimas semanas éste se entregó a una frenética actividad proselitista «casa por casa».
Decenas de miles de entusiastas manifestantes acompañaron ayer a Henrique Capriles en el acto de inscripción de su candidatura a la presidencia de Venezuela. En las últimas semanas éste se entregó a una frenética actividad proselitista «casa por casa».
Caracas - El candidato de la oposición venezolana, Henrique Capriles, llenó ayer las calles de Caracas con decenas de miles de simpatizantes al formalizar su postulación a las elecciones presidenciales, en las que buscará sacar del poder luego de 13 años a un Hugo Chávez enfermo de cáncer.

Impulsado por unas primarias en las que participaron más de tres millones de personas, muchas más de lo esperado, Capriles demostró por primera vez su poder de convocatoria en la calle.

La marcha, que recorrió buena parte de la ciudad con seguidores que bailaban y ondeaban banderas de partidos y del comando de campaña del candidato, fue una de las manifestaciones más grandes que logró la oposición en la última década.

Opciones

«El 7 de octubre vamos a decidir no entre dos hombres, sino entre dos opciones de vida. Hoy doy un paso más para la victoria», gritó Capriles, eufórico, desde una tarima a su llegada al Consejo Nacional Electoral para inscribir su candidatura, tras un recorrido de más de 10 kilómetros.

Los activistas, que según Capriles superaron el millón de personas, llenaron las calles del centro de Caracas e incluso muchos quedaron sin poder acceder a una zona reservada por años a los partidarios de Chávez.

Fuegos artificiales, artistas y música en vivo sirvieron de telón de fondo al recorrido, que transcurrió sin contratiempos bajo el lema «hay un camino».

«Sólo no puede Capriles. Capriles necesita a los 28 millones de venezolanos. Voy a ser el presidente de los rojos (partidarios de Chávez) también», dijo el candidato antes de formalizar su postulación y entregar un plan de Gobierno focalizado en la seguridad, el empleo y los programas sociales.

Capriles inició en marzo una ronda de visitas casa por casa en todos los rincones del territorio venezolano que lo mostró enérgico, mientras Chávez iba y venía de Cuba para someterse a un tratamiento por el cáncer que padece y que lo forzó a reducir su habitualmente frenético ritmo de gestión.

«Creo que podemos ganar, claro que sí. A la vista está, mira todas las personas que lo estamos acompañando ahora. Yo digo que Capriles será el próximo presidente», dijo Lorelis Reina, una comerciante informal de 25 años.

El candidato opositor, quien se identifica como seguidor del modelo de centroizquierda brasileño -que permitió en ocho años sacar de la pobreza a unos 30 millones de personas-, tiene una dura batalla por delante.

La mayoría de los estudios de intención de voto le otorga a Chávez al menos 15 puntos de ventaja sobre Capriles, aunque algunas firmas aseguran que la carrera va cabeza a cabeza.

«Todos vinimos por convicción propia, no nos pusieron una camisa roja», dijo Norgel Rojas, un abogado que se trasladó desde el sur del país.

Sin embargo, la televisión estatal mostró decenas de autobuses alineados alrededor de Caracas buscando demostrar que la movilización no fue completamente espontánea.

Las enormes manifestaciones callejeras del oficialismo

-la última de ellas el 1 de mayo en ausencia de Chávez- suelen tener como trasfondo la contratación de cientos de autobuses que movilizan a los seguidores del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) desde diferentes regiones del país.

Escenario

Capriles acaba de delegar la gobernación del estratégico estado de Miranda para competir por la silla presidencial.

Su rotundo triunfo en las primarias de febrero, combinado con el deterioro de la salud de Chávez, quien sacudió al país meses atrás al confirmar una recurrencia de la enfermedad, dibujan el mejor escenario para la oposición desde que el líder socialista llegó al poder a fines de 1998.

Además, una crisis de vivienda, recurrentes fallas en los servicios públicos, el agobiante costo de la vida, la escasez de productos y la galopante criminalidad le restaron puntos a la aprobación de la gestión del mandatario hasta el año pasado.

Pero la intención de voto y el apoyo a la gestión de Chávez se mantuvo firme en los últimos meses, mientras éste extiende sus apariciones en televisión y el gasto público se multiplica a través de planes sociales enfocados en vivienda, seguridad y becas estudiantiles.

Agencias Reuters, AFP, EFE, ANSA y DPA, y Ámbito Financiero

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