8 de enero 2009 - 00:00

Carrió pretende divorciar de Macri a la vice Michetti

Elisa Carrió, seguida ayer por Enrique Olivera y Alfonso Prat-Gay, en una recorrida a un centro de rehabilitación de adictos en la provincia de Buenos Aires.
Elisa Carrió, seguida ayer por Enrique Olivera y Alfonso Prat-Gay, en una recorrida a un centro de rehabilitación de adictos en la provincia de Buenos Aires.
Después de admitir que «a nivel nacional» podría encontrar una sintonía con el macrismo, Elisa Carrió no pierde oportunidad de remarcar que en la Ciudad de Buenos Aires competirá contra el jefe de Gobierno. Hasta dijo, el martes por la noche ante la TV, que jamás se sentaría con Franco Macri para pedirle dinero para la campaña electoral «como hicieron los que ahora me critican», aludiendo a algunos recorridos que en su momento realizaron referentes de la extinta Alianza UCR-Frepaso. Pero Carrió también repitió que en todo caso, «a Michetti la votaría», alimentando así el rumor de una posible ruptura que podría darse en el macrismo con un éxodo hacia la Coalición Cívica de los sectores que responden a la jefa de Gobierno porteño, por ahora fuegos de artificio en la veraniega pretemporada electoral.
Confusa, Carrió dijo que «cuando dije miren, en la segunda vuelta yo no voto, es más, corté boleta y metí sólo la boleta de Gabriela (Michetti), la voto con las dos manos, a Macri no lo votaría jamás». Se habría referido a la elección de 2003, cuando Michetti fue candidata a legisladora con la dupla Macri-Larreta que perdió a manos de Aníbal Ibarra, curiosamente socio de Carrió en aquella votación, pero a quien la ex diputada no habría votado. O tal vez dejó impugnar el voto en 2007 para separar en la boleta el nombre de Macri del de su compañera de fórmula.
En tanto, ayer Carrió y su tropa recalaron en el conurbano, pero retomarán un cronograma proselitista en la Ciudad de Buenos Aires, donde la Coalición quiere visitar hoy el Hospital Nacional de Pediatría Juan Garrahan, para comenzar una embestida doble. Como el centro de salud tiene administración compartida entre la Ciudad y la Nación, podrá reclamar por su eventual mejora tanto al kirchnerismo como al macrismo. Pero sobre todo se ocupará de hacer campaña en la Ciudad sobre una de las áreas que más conflictos le generó al jefe de Gobierno, como es la de salud.

Dejá tu comentario