5 de noviembre 2012 - 00:00

Carta contra reelección se frenó en Diputados

Ernesto Sanz
Ernesto Sanz
La idea que el radical Ernesto Sanz logró plasmar en el Senado, al demostrar con la firma de 28 senadores de la oposición la imposibilidad numérica para el kirchnerismo de sancionar una ley que habilite la reforma constitucional (para la que se requieren los dos tercios de la totalidad de cada cámara), al menos hasta diciembre de 2013, tenía su símil en Diputados, pero parece hoy frenada.

En realidad, con esa declaración en el Senado poco le hacía falta a la oposición lograr una firma similar en Diputados ya que con el bloqueo en una sola cámara es suficiente para tener el efecto buscado frente al oficialismo.

Pero la oposición comenzó a recolectar firmas para un documento antirreeleccionista en Diputados. Allí la relación de bancas en cuanto a porcentajes tampoco le deja lugar al kirchnerismo para pensar en acercarse a los dos tercios de los miembros presentes: el oficialismo no llega a las 171 bancas que supone aprobar la necesidad de la reforma aunque la diferencia es que en esa cámara las chances de modificar el número en las elecciones legislativas de 2013 al menos son analizables.

Documento

En el Senado, donde cada provincia aporta dos bancas por la mayoría y una por la minoría, casi ni un milagro electoral podría torcer la situación actual.

Así el socialismo, los radicales, el peronismo disidente en todas sus variantes y el PRO comenzaron a firmar un documento similar al alentado por Sanz en el Senado con la idea de presentarlo mañana en conferencia de prensa.

Pero la tarea no es tan fácil. La sesión donde se aprobó la ley del voto a los 16 dejó duras enseñanzas para el kirchnerismo, pero también para la oposición.

La clara desesperación que mostró Julián Domínguez cuando Andrés «Cuervo» Larroque avanzó con su discurso final sobre esa ley a los gritos en contra de la oposición, fue sólo uno de los indicios del nivel de crisis a la que llegó el bloque oficialista esa noche.

Casi todos los presentes entendieron que, más allá de las declaraciones, banderas que bajaron desde los palcos, papelitos y puestas en escena varias del kirchnerismo, el oficialismo estuvo a punto de perder el quórum en el momento de votar una ley para la que tenía no sólo el número garantizado también con buena parte de la oposición a favor. Hay una regla que es básica en el parlamentarismo argentino: el bloque que quiera romper en medio del debate debe garantizarse antes tener el número para aprobar el tema del tratamiento.

Eso no sucedió, pero el kirchnerismo pudo recomponer y por dos votos salvar las papas. Pero Larroque terminó haciéndole un favor a la oposición: con la salida del recinto quedó oculta la división que había en cada bancada sobre la ley del voto a los 16. Y es esa división, que es ejemplo además de la falta de acuerdo en otros temas, la que hasta este fin de semana le puso paños fríos a la posibilidad de firmar un acuerdo general en Diputados en contra de la re-reelección de Cristina de Kirchner.