La duda es si será este año o en 2017. Las defensas argumentaron que no puede intervenir la Sala I y querella quiere que otros jueces la investiguen.
Alberto Nisman
Lejos de la expectativa que había generado, ayer se llevó a cabo la audiencia de rigor en la Cámara Federal de Casación Penal para definir el futuro de la denuncia presentada por el fallecido fiscal Alberto Nisman, cuya reapertura se perfila como una cuestión de tiempos. Con la exposición de dos defensas -la del excanciller Héctor Timerman y del diputado K Andrés Larroque- más la pretendida querella de la DAIA, los jueces Ana María Figueroa, Mariano Borinsky y Gustavo Hornos escucharon durante una hora los argumentos a favor y en contra de torcer las decisiones que hasta ahora adoptó la Justicia con respecto al presunto encubrimiento denunciado. Como adelantó Ámbito Financiero, los jueces tendrán 20 días para resolver, en un clima de tensión al interior de la Sala lo que no asegura que en lo que quede del año haya una resolución. No se menciona otro destino que el de un voto de mayoría que decida la reapertura y de paso, cambie al juez que la investigue.
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El abogado que representó a la DAIA, Gabriel Leonardo Camiser consideró "inevitable" que se reabra el expediente y pidió, a su vez, que se remuevan a los jueces que intervinieron en el caso y que se pronunciaron por desestimar la denuncia por inexistencia de delito, pese a sus fundamentaciones. Se da como un hecho que si se se reabre, la decisión arrastrará a Daniel Rafecas y a los integrantes de la Sala I de la Cámara Federal afuera del caso. El interrogante es si se sorteará nuevamente o si las actuaciones pasarán a integrar la causa que instruye Claudio Bonadio, una réplica de la denuncia de Nisman pero basada en una escucha de origen desconocido por la que se inició una denuncia por traición a la patria por la firma del memorando con Irán.
La audiencia comenzó a las 10.15 en el primer piso de los tribunales de Comodoro Py 2002, con la exposición de los abogados de la DAIA, Santiago Kaplun y Camiser, quienes se sentaron junto al presidente de esa entidad, Ariel Cohen Sabban. "Solicitamos que se anule el fallo de la Cámara Federal", sostuvo Camiser. Por su parte, la defensa de Timerman reiteró el pedido de inhibitoria de los jueces de la Sala I de Casación y que todo pase a la Sala II porque es la encargada de llevar (desde 2006) todas las causas relacionadas con el atentado contra la AMIA. La camarista Angela Ledesma tiene pendiente activar ese pedido por el que podría convocar para darle trámite a jueces de la Casación ordinaria. Por la defensa expusieron los abogados Alejandro Rúa y Graciana Peñafort, que advirtieron que llevarán el caso a la Corte Suprema o a tribunales internacionales por denegación de justicia. Calificaron de "persecución política" la intención de reabrir la causa. Luego fue el turno de Lucila Larrandart en representación de Andrés Larroque, otro de los imputados, quien sostuvo que los hechos denunciados no coinciden con "conductas tipificadas como delito".
Sin acuerdo entre los tres jueces -cuya relación se quebró en las últimas semanas- no es sencillo calcular cuánto tiempo insumirán en redactar sus votos. Quedan 10 días hábiles de 2016 antes de la feria de enero. Más allá de que Borinsky y Hornos puedan constituir mayoría, los tres deberán incluir sus votos para una decisión definitiva. Sobre este punto girará ahora la tensión.
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