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Cayó el narco más buscado de Río y apuran la ocupación de la mayor favela
El arrestado, el líder narco más buscado de Brasil, fue trasladado al centro penitenciario de Gericinó, en el complejo de Bangú, en un carro blindado y en medio de un estricto dispositivo policial que incluyó el cierre al tráfico de calles y avenidas para extremar las medidas de seguridad.
«Es una victoria para todos», declaró a periodistas el coronel Ribeiro Costa Filho, comandante de la Policía Militar, sobre el arresto de Bonfim Lopes, jefe de una banda de la favela de la Rocinha. Sobre él pesan cargos por narcotráfico, homicidio y lavado de dinero.
La ocupación de esta favela se llevará a cabo a más tardar el domingo, según dijo el gobernador de Río de Janeiro, Sergio Cabral.
Bonfim Lopes fue capturado en un retén montado por la Policía Militar en el acomodado barrio de Lagoa, próximo a la Rocinha, cuando intentaba escapar de la zona.
El narcotraficante estaba escondido en el baúl de un auto y, según el coronel Ribeiro Costa Filho, ni «Nem» ni los dos hombres que lo acompañaban, que se hicieron pasar por miembros del consulado del Congo, ofrecieron resistencia.
Los detenidos alegaron inmunidad diplomática y por eso el coche en el que se movilizaban fue guiado por los agentes hasta la sede de la Policía Federal, donde se comprobó que no eran personal consular y se descubrió al capo escondido en el baúl.
El oficial explicó que los detenidos intentaron sobornar a los agentes de la Policía Militar que los detuvieron con ofertas de dinero que comenzaron con unos 30.000 reales (16.600 dólares) y subieron hasta un millón de reales (unos 571.000 dólares).
«El detenido llegó a la sede de la Policía aparentemente tranquilo y consciente de su situación. Luego, llamó a su madre para comunicarle que había sido detenido y pidió que sus hijos fuesen hoy al colegio», informó ayer, en una rueda de prensa, el delegado Víctor Poubel, de la Policía Federal.
Desde hace casi una semana, las autoridades han tendido un cerco en torno a la Rocinha, una populosa favela con unos 120.000 habitantes, que está enclavada en cerros que se sitúan entre los acomodados barrios de Leblón, Gavea y Sao Conrado (ver aparte).
Antes de la captura de «Nem», que ocurrió durante la madrugada, habían sido arrestados cinco supuestos narcotraficantes que huían de la favela, así como tres policías y dos expolicías que aparentemente trabajaban de escoltas para los delincuentes.
En esa operación, además, fueron confiscados tres fusiles, once pistolas, varias granadas, dinero y munición.
Desde finales de 2008 las fuerzas de seguridad han expulsado a los narcotraficantes de una veintena de favelas, en las que luego han implantado cuarteles para patrullar estas zonas permanentemente.
Antes de cada ocupación la Policía hace operaciones para confiscar drogas y arrestar traficantes y después suele avisar que ocupará el territorio para evitar que se produzcan tiroteos que pongan en peligro a la población.
El Gobierno regional anunció hace meses su deseo de ocupar la Rocinha, uno de los últimos bastiones de los narcotraficantes en las zonas turísticas de la ciudad, que será una de las sedes del Mundial de Fútbol de 2014 y celebrará los Juegos Olímpicos en 2016.
Las primeras operaciones en esta favela se realizaron en abril, con el decomiso de grandes cantidades de drogas, y la semana pasada se intensificaron los controles en las rutas de salida de Río de Janeiro, a fin de cercar la huida de los narcotraficantes.
Agencias EFE, AFP, DPA y ANSA


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