16 de marzo 2009 - 00:00

Cede el Gobierno de Pakistán para frenar una preocupante escalada

Simpatizantes del ex primer ministro paquistaní Nawaz Sharif salieron a las calles de todo el país para protestar contra el Gobierno. Crece la inestabilidad en la única potencia nuclear del mundo islámico.
Simpatizantes del ex primer ministro paquistaní Nawaz Sharif salieron a las calles de todo el país para protestar contra el Gobierno. Crece la inestabilidad en la única potencia nuclear del mundo islámico.
 Islamabad - El primer ministro paquistaní, Yusuf Raza Gilani, anunciará hoy bajo presión el restablecimiento en sus funciones del antiguo presidente de la Corte Suprema cesado en 2007, en un intento de frenar la agitación callejera que ayer suscitó graves disturbios en esta nación islámica.
«Con toda probabilidad, el mandatario anunciará que el ex presidente de la Corte Suprema será restablecido en sus funciones», precisó un miembro del Gobierno. Iftikhar Muhamad Chaudhry y sus colegas fueron destituidos en noviembre de 2007 a través de una orden de emergencia emitida por el entonces presidente Pervez Musharraf.
La destitución de este juez desató un movimiento de protesta contra Musharraf y provocó luego su derrota en las elecciones del año pasado. El presidente Asif Ali Zardari, quien sucedió al general, había prometido en principio restituir a Chaudhry, pero no cumplió luego con su promesa, lo que lo convirtió en una figura política impopular.
La noticia de su probable restitución llega en medio de una marcha de protesta que se dirigía a Islamabad, liderada por el principal opositor paquistaní, Nawaz Sharif, quien desafió su supuesto arresto domiciliario. «Es un extraño momento en la historia de Pakistán. Es el preludio de una revolución», dijo Sharif a la televisión Geo.
El objetivo de la «larga marcha» iniciada el jueves es terminar hoy en Islamabad con una acampada por tiempo indefinido ante la sede del Parlamento. «Nuestro destino es Islamabad. Hemos salido hacia allí. El Gobierno debe escuchar la voz del pueblo y aceptar nuestras demandas», aseveró Sharif.
Las fuerzas de seguridad habían reprimido antes con bastones y gases lacrimógenos otras protestas, en las que además hubo detenciones. Medios locales informaron la existencia de numerosos heridos, incluyendo policías.
La campaña de protestas de abogados y partidos de la oposición amenaza con producir más turbulencia en Pakistán, una potencia nuclear, mientras el Gobierno lucha para combatir a militantes islámicos. EE.UU. teme que la crisis pueda distraer la campaña gubernamental para eliminar a los rebeldes talibanes y militantes de Al Qaeda en la frontera afgana, algo vital para sus planes de estabilizar el vecino país asiático.
Agencias Reuters, DPA y EFE

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