- ámbito
- Edición Impresa
Chapa y pintura
Julio Grondona quería torneos largos, pero los dirigentes de los clubes votaron por unanimidad seguir con el Apertura y el Clausura.
Es como aquel que amaga comprarse un auto nuevo, pero después decide hacerle «chapa y pintura» a su automóvil viejo para hacerlo pasar por nuevo.
Julio Grondona quería un cambio más profundo, que era volver a los torneos largos, lo que hubiera permitido más tranquilidad para trabajar a técnicos y jugadores, que ahora seguirán pendiendo de un hilo a la segunda derrota consecutiva. Los que se negaron fueron los presidentes de los clubes, tanto que los torneos cortos fueron votados por unanimidad.
En cambio, en el Nacional B seguirán los torneos largos por una votación de 11 a 3, de los dirigentes presentes en la reunión de la mesa directiva de la división.
El vicepresidente de AFA y presidente de Argentinos Juniors, Luis Segura, fue el mayor defensor de los torneos cortos y lo quiso maquillar en sus declaraciones diciendo: «Se eligió seguir con los torneos cortos para los campeones y con torneos largos para los descensos». En realidad, con los promedios vigentes, los que se van al descenso son aquellos que sacaron menos puntos a lo largo de tres años y ahora se agrega el peor de la temporada.
En Primera no hay más novedades, pero sí las hay en el Nacional B, donde el torneo se jugará a partir de 2013/2014 con 22 equipos, por lo que el próximo tendrá dos descensos (por promedios) y cuatro ascensos (dos de la B Metropolitana y dos del Argentino A). Allí el cambio es importante, porque las categorías de ascenso recuperan el segundo ascenso, algo que reclamaban hace tiempo.
Otra modificación es que un equipo que baje de Primera no podrá seguir camino hacia abajo por promedio y sólo se irá al descenso si es el peor de la temporada. La idea es que no sufran como lo está haciendo Huracán.
Dicen que la idea general es bajarles la adrenalina a los campeonatos y parece que las culpables de esa adrenalina son las promociones (porque River se fue en una de ellas). Lo cierto es que esa adrenalina, que casi llega a la histeria la provocan los torneos cortos y los promedios, pero la culpa se la llevaron las promociones.
