13 de enero 2010 - 00:00

Chávez ordena al Estado importar para evitar inflación y escasez

Un funcionario público clausura un supermercado en Caracas por cargos de especulación. La prohibición de remarcar después de la devaluación de entre el 20% y el 100% del bolívar pone contra las cuerdas al comercio privado.
Un funcionario público clausura un supermercado en Caracas por cargos de especulación. La prohibición de remarcar después de la devaluación de entre el 20% y el 100% del bolívar pone contra las cuerdas al comercio privado.
Caracas - El Gobierno de Hugo Chávez prepara importaciones masivas directas de autos, electrodomésticos y hasta útiles escolares ante una eventual ola especulativa derivada de la devaluación vigente desde el lunes, según anticipó ayer el ministro de Comercio, Eduardo Samán.

El Gobierno venezolano «fácilmente tiene la capacidad de tomar entre un 10% y un 20% del mercado de útiles escolares» y de «comercializar 60.000 carros» anuales importados, dijo Samán.

Acuerdos

El funcionario anticipó: «Estamos haciendo acuerdos con los rusos, los chinos y los argentinos para traer carros. Traeremos los carros con la tasa 2,60 (bolívares por dólar); estos vehículos estarán muy por debajo de los precios del mercado especulativo», afirmó.

El lunes entró en vigor una paridad de 2,60 por dólar para bienes y servicios básicos, como alimentos e insumos de salud, y 4,30 para todos los sectores considerados no primordiales, como automotor, caucho, comercio, químicos e informática. La tasa de cambio única anterior era de 2,15 bolívares.

Según el ministro, el Ejecutivo distribuirá los productos a través de la nueva Corporación de Mercados Socialistas (Comerso), lanzada en diciembre pasado con la apertura de una tradicional arepera y un concesionario de autos.

Cuando regía la paridad de 2,15 bolívares se había desarrollado un mercado paralelo, el «dólar permuta», que llegó a triplicar el cambio oficial ante el retraso y la reducción de la oferta de divisas, que se agudizó en 2009, con la caída a la mitad de los ingresos nacionales procedentes del petróleo.

En una medida desesperada, Chávez sacó la Guardia Nacional a las calles para controlar los precios, lo que el lunes redundó en la clausura de unos 70 comercios, entre ellos, tres grandes sucursales de supermercados. Ayer continuó la vigilancia de funcionarios de Defensa del Consumidor, militares y agentes impositivos.

Planes

Analistas locales señalaron que inevitablemente la depreciación monetaria obligará a una suba de los precios, que podrían im-pulsar la inflación hasta alrededor del 50% este año.

El Gobierno tiene planes de intervenir en el mercado cambiario paralelo, probablemente mediante la emisión de papeles deuda, con el objetivo de evitar la especulación. El ministro de Finanzas, Alí Rodríguez, reconoció que se estudian «medidas», que no precisó, para «reducir al mínimo» la tasa del dólar libre, la cual, aseveró, cubre una porción mínima de las importaciones, pero «de una manera obscena y grosera» ha sido tomada como «marcador» del resto de la economía.

Agencias EFE y Reuters

Dejá tu comentario