21 de diciembre 2010 - 00:00

Chávez, peor: arriesga un choque armado con el campo por expropiaciones

Caracas - Hugo Chávez advirtió ayer a los propietarios de 47 campos en el oeste del país que se oponen a la ocupación militar de sus tierras que puede haber una confrontación de «fusiles contra fusiles». El presidente venezolano arriesga así un enfrentamiento armado ante la resistencia a la expropiación, en el marco de la radicalización de su política socialista.

Los productores ganaderos no se quedaron atrás en sus proclamas de tono bélico. Dueños de campos y peones bloquearon caminos para impedir el paso a los militares desde el viernes. «Estamos decididos a defender nuestras tierras, nos hemos reunido con políticos y otros productores. Nos sentimos como si nos fueran a tirar a la calle y en ese caso es preferible morir antes de perder nuestras tierras», declaró el productor agropecuario y ex dirigente gremial Rubén Barboza. «No lo podemos aceptar», insistió.

El Gobierno de Chávez lleva a cabo desde hace años un proceso de «rescate de tierras» muy criticado por sus detractores. Desde 1999, cuando asumió el poder, se han recuperado unos 2,5 millones de hectáreas, pero apenas unas 50.000 de ellas están productivas, según cálculos de productores privados.

El mandatario dijo ayer que algunos dueños de los campos están «llamando al caos y eso no lo puede permitir la Constitución», por lo que envió a la zona sur del estado de Zulia al comandante del Ejército, general Euclides Campos, para dirigir la operación de la expropiación de tierras.

«Dicen que van a buscar fusiles. Bueno, aténganse a las consecuencias, nosotros actuaríamos en consecuencia, fusiles contra fusiles. Ellos verán», señaló Chávez en un acto con la Policía de Caracas. Chávez afirmó que los terratenientes de la zona «son capaces de todo» y los acusó de haber mandado a matar a líderes campesinos.

«No digo que sean todos, pero ahora están amenazando al ministro de Agricultura y Tierras (Juan Carlos Loyo). Se creen dueños del mundo, para ellos no hay Constitución, para ellos no hay leyes», aseveró.

Mientras Chávez hablaba, en la región de Santa Bárbara, en el sur de Zulia, se realizó una asamblea de productores, diputados y políticos de oposición. Pese a que el Gobierno dijo que podría negociar con propietarios de 16 de las 47 fincas en cuestión, los gremios de ganaderos insistieron en que no aceptarán ninguna expropiación. El viernes pasado, Loyo puso en marcha la operación, pistola a la cintura, encabezando una tropa de más de 100 soldados y campesinos. Ante la oposición de los campesinos, las fuerzas militares llevaron carros blindados y tanques hasta las haciendas.

Chávez acusó el domingo a los ganaderos de mantener en condición de esclavitud a los campesinos que trabajan en sus extensiones y afirmó que los hacendados son latifundistas «criminales».

En tanto, el vocero de la Federación de Ganaderos, Manuel Cipriano Heredia, exhortó al Gobierno a desistir de la «amenaza militar». «Son fincas que no están ociosas y que se encuentran en plena producción de leche, carne, plátanos. Es una de las ideas más absurdas la decisión del presidente de expropiar esos fundos», señaló.

A su vez, el presidente de la Federación de Ganaderos del Sur del Lago de Maracaibo (Fedelago), Jesús Iragorri, calificó de «abusiva» la ocupación, indicando que el 52% de los alimentos que se consumen en el país proviene de esas tierras. «Los productores han desarrollado esas tierras que eran inhóspitas y que hoy han hecho el milagro que ha sido el sur del lago», aseveró.

Mientras, la alianza opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD) denunció que los trabajadores y dueños de las fincas son «injustamente tratados por el Gobierno». El coordinador nacional del grupo, Ramón Guillermo Aveledo, afirmó que las confiscaciones carecen de justificación y preguntó si existe alguna relación entre la ocupación de tierras y un convenio del Gobierno con una empresa rusa importadora de bananas.

Agencias EFE, AFP y Reuters

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