27 de enero 2010 - 00:50

Chavismo acusa al dueño de RCTV del asesinato de dos militantes

CRECE LA TENSIÓN: AYER SE REPITIERON LAS MANIFESTACIONES CONTRA EL CIERRE DEL CANAL OPOSITOR

La Policía chavista volvió ayer a plantarse frente a los miles de estudiantes que salieron nuevamente a las calles de Caracas contra el cierre de un canal de televisión. En las protestas del lunes hubo disparos con armas de fuego, muertos y heridos.
La Policía chavista volvió ayer a plantarse frente a los miles de estudiantes que salieron nuevamente a las calles de Caracas contra el cierre de un canal de televisión. En las protestas del lunes hubo disparos con armas de fuego, muertos y heridos.
Caracas - En una escalada que se agrava día a día, dirigentes chavistas reclamaron ayer prisión para el dueño del canal opositor RCTV, Marcel Granier, a quien culpan por la muerte de dos jóvenes oficialistas que participaban de movilizaciones en la ciudad de Mérida. Las acusaciones contra el empresario, cuyo canal de cable fue cerrado el sábado a la noche, radican en su supuesta incitación a la violencia y en el financiamiento de las protestas que denuncian censura.

«El señor Granier debería estar preso; es un gran irresponsable. La oposición golpista venezolana pretende volver a incendiar las calles, y yo responsabilizo a Granier y a algunos medios que están insistiendo en llamados a la violencia», declaró la diputada y dirigente del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela Desireé Santos.

«¿Qué respuesta tiene ese movimiento estudiantil (opositor) y Granier a las madres hoy con su corazón destrozado por la muerte de sus hijos?», se preguntó Santos en una manifestación en Caracas de apoyo a la suspensión de RCTV y otros cinco canales de cable acusados de no respetar las leyes venezolanas.

Radio Caracas Televisión Internacional es una de las 24 emisoras de cable que el Gobierno de Chávez clasificó el jueves pasado como nacionales y que, por ese motivo, deben ajustar su programación a ciertas normas legales, entre ellas la obligación de transmitir las frecuentes y extensas cadenas nacionales de las que abusa el presidente Hugo Chávez. La emisora, sucedánea de la tradicional y popular RCTV que transmitía en abierto hasta 2007, cuando no le fue renovada la licencia, tiene su sede legal en Miami, por lo que Granier arguye que es un canal extranjero. El Gobierno, a través de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel), evalúa que como casi toda la programación es producida en Venezuela, debe respetar las normas locales. Entre los canales que no pueden emitir desde el fin de semana se encuentran el argentino América y el chileno TV Chile, aunque por cuestiones meramente administrativas que, se estima, serán resueltas.

En un mensaje ante el Congreso venezolano, el ministro de Obras Públicas y titular de Conatel, Diosdado Cabello, denunció que detrás de los «reclamos seguramente sólo está el bolsillo, porque eso es todo lo que les duele a ellos». «Uno se pregunta si la plata de unos ricachones vale la vida de un niño de 15 años», dijo, en referencia a la muerte de un estudiante durante las protestas en Mérida. Cabello alegó que fue consecuencia de las actividades de «la ultraderecha venezolana».

El ministro informó, además, a los legisladores que había notificado con la debida antelación a RCTV que debía plegarse a las cadenas nacionales y ajustarse a otras normas técnicas, y que recibió como respuesta: «A mí no me gobierna nadie».

Hasta la semana pasada, sólo los canales en abierto estaban obligados a transmitir los discursos presidenciales, que suelen ser varios por semana y llegan a durar horas. El sábado, Chávez dispuso que las emisoras de TV transmitieran los primeros cinco minutos de un discurso, y RCTV se negó a hacerlo, lo que desató el cierre de la transmisión.

Orden

La organización de derechos humanos norteamericana Human Rights Watch, que ayer denunció la «intimidación» de Chávez a los medios, contabilizó que en 2009 el presidente venezolano ordenó la transmisión de 141 discursos, uno de los cuales se prolongó 7 horas y 34 minutos».

Los jóvenes asesinados el lunes eran dos estudiantes chavistas de 15 y 28 años que recibieron impactos de bala en episodios separados en la localidad de Mérida. La Fiscalía reveló que otras 16 personas «resultaron heridas por impacto de balas y lesiones», y que en los incidentes «se quemaron total y parcialmente 12 vehículos».

El gobernador de Mérida, Marco Díaz, dijo que la oposición tiene «un plan que se corresponde con una agenda de violencia que pretende repetir» el golpe de Estado que en 2002 derrocó a Chávez durante dos días, apoyado por RCTV, y también acusó a la emisora de haber anunciado que había una muerte en Mérida cuando en ese momento todavía no se habían producido los disparos de los desconocidos. «Poco después, los muchachos fueron sorprendidos con disparos» y ya hacia la medianoche, «nuevamente con una acción de tipo terrorismo urbano», se registró el segundo fallecimiento, agregó Díaz.

El caso de RCTV también despertó cruces y acusaciones de deslealtad entre empresarios. En una última entrevista antes de que RCTV saliera del aire, Granier acusó a Chávez de lesionar la libertad de prensa y también de buscar acabar con su emisora en beneficio de Venevisión, del magnate de las comunicaciones Gustavo Cisneros.

En 2007, «sacaron a RCTV para acabar con un competidor en señal abierta, un mercado que RCTV impulsó durante 55 años, y se lo entregaron a un competidor que lo disfrutó» y que «ahora busca lo mismo en la señal por suscripción», insistió Granier.

Agencias Reuters, AFP, ANSA, EFE y DPA

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