Luego de tres meses sin lluvia, fuertes nevadas en el norte de China -las peores en 50 años en algunos lugares- provocaron perturbaciones ayer por tercer día consecutivo en los transportes, incluido el aeropuerto de Pekín. Lo curioso es que éstas fueron generadas artificialmente para paliar la sequía. El Gobierno de China, donde existe un organismo llamado Oficina de Modificación del Tiempo, tomó la determinación de disparar cohetes con dosis de yoduro de plata contra las nubes.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario