El anuncio fue efectuado por la agencia Nueva China detallando que el proceso será celebrado en una aula del tribunal de la ciudad de Jinan, en la provincia oriental de Shandong, a partir de las 8:30, hora local del jueves. Probablemente bastará una sola jornada para definir la condena de quien fue bautizado en sus tiempos de esplendor como "El Príncipe Rojo" pues estaba destinado a ocupar un puesto de relevancia en la estructura de poder en el país.
Sin embargo, Bo Xilai es ahora una sombra de aquel poderoso dirigente, que cayó en desgracia el año pasado acusado de corrupción, apropiación indebida de fondos y abuso de poder durante su gestión como alcalde de Dalian.
El dirigente está sospechado de desviar en provecho personal alrededor de 3 millones de euros además de complicidad en el crimen de Neil Heywood, un empresario inglés, entre otros cargos que son suficientes para que el tribunal lo condene a muerte.
El jueves comienza el último acto de la historia más escabrosa que transcurrió en China en décadas y posiblemente la más grave desde el punto de vista político desde 1976, cuando Jiang Qing, viuda de Mao Zedong, fue arrestada como integrante de la denominada "Banda de los cuatro" y luego fue enjuiciada entre 1981 y 1982.
El episodio de Bo Xilai estalló a comienzos de 2012 con el proceso a su esposa y brazo derecho, Gu Kailai, y del exjefe policial Wang Lijung, involucrados en el presunto asesinato de un ciudadano inglés que giraba dinero de la pareja a cuentas bancarias en Londres.
La pareja quedó envuelta en una trama de dinero ilegal y conspiraciones mortíferas cuando el Partido Comunista chino preparaba lentamente el congreso que habría de sancionar el tránsito de poder del "establishment" que guió al país durante casi una década al electo presidente Xi Jinping, que asumió con la promesa de librar la batalla "contra la corrupción" que se convirtió en la bandera partidaria.
Bo Xilai, de 64 años, fue el alcalde de la importante ciudad de Dalian, ministro de Comercio y secretario del Partido de Chongging, la ciudad más populosa entre las cuatro municipalidades autónomas de China, con 33 millones de habitantes.
El expoderoso jefe partidario, con la ayuda de su jefe de policía Wang Lijun, puso en marcha una acción de limpieza masiva de las "tríadas" del crimen organizado en su ciudad, consiguiendo al menos 30 condenas a muerte y muchas otras a cadena perpetua.
Pero, en febrero del año pasado, Wang Lijun escapó de Chongging y se refugio en el consulado estadounidense de Chengdu. Luego de intensas tratativas diplomáticas, se entregó a los agentes enviados desde Pekín y, reconvertido en un arrepentido al servicio del Gobierno central, fue desnudando la trama que envolvía a Bo Xilai y su esposa.
Un mes después, Bo fue despedido de su cargo de secretario del partido de Chongging y comenzó una política de "tierra quemada" a su alrededor, con el arresto o la destitución de sus colaboradores. Finalmente, el 29 de septiembre pasado, poco más de un mes antes de que comenzara a sesionar el nuevo Congreso del Partido Comunista, fue expulsado de la formación. La medida, previsible, fue el último acto para habilitar el proceso de imputaciones penales que desembocará en el juicio del próximo jueves.
| Agencia ANSA |

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