28 de septiembre 2012 - 00:00

“Chupan la sangre a argentinos”

José Mujica
José Mujica
El presidente del Uruguay, José Mujica, criticó ayer a sus connacionales, a quienes calificó de «chupasangre» de los argentinos. Fue en un reportaje al sitio La Diario, del cual damos los párrafos principales.

Periodista: En la Argentina, Arturo Jauretche hablaba peyorativamente de las clases medias, a las que definía como los «medio pelo». ¿Hay alguna expresión de eso en Uruguay?

José Mujica: Uruguay tuvo un patriciado, gente muy comprometida con la acción política, pero abierto, se renovaba. Hay apellidos en nuestra vida política que se repiten. Pero al lado de ellos vino gente de todos los estamentos. En la Argentina es mucho más cerrado hasta la irrupción del peronismo, que es una especie de catarsis. En la política argentina hay un intento homólogo a lo que fue don Pepe Batlle acá, que es el fundador del radicalismo, Yrigoyen, una figura emblemática. No pudo concretar lo que Batlle concretó acá. La Argentina golpista y más reaccionaria le puso el freno. Después su partido se transformó en un partido conservador cuando vino la avalancha nacionalista y peronista. La guerra hizo que una parte considerable de la izquierda argentina se ubicara mal, y ello explica el estancamiento que tuvo, que el pueblo argentino le cobró durante muchísimo tiempo. Ser zurdo en la Argentina era igual a ser traidor, una cosa espantosa. Entonces la izquierda no pudo operar dentro de esa gigantesca columna popular. Eso le hizo mal al peronismo, porque floreció cualquier cosa; ser peronista da para cualquiera. Y es un peso que tiene la Argentina.

P.: La izquierda uruguaya parece no entender el peronismo. ¿Esa incomprensión la ha notado en los conflictos de los últimos años con la Argentina?

J.M.: Uruguay es un país medio esquizofrénico: les chupa la sangre a los argentinos y después los escupe. Una vez vino la Selección argentina a Uruguay para clasificarnos. Y no fue un arreglo por plata, fue un tácito arreglo entre los jugadores, fue un gesto de simpatía, de tal manera que Uruguay se pudiera clasificar. Después juega la Selección argentina y nosotros somos hinchas de Alemania. Que la Argentina tiene sus problemas, sí, pero nosotros confundimos Barrio Norte y una parte de Buenos Aires, que nos da en el forro, con la Argentina. La Argentina es un continente.

P.: Teniendo en cuenta la relación que usted tiene con Cristina de Kirchner, ¿cómo aborda con ella las dificultades en la relación bilateral?

J.M.: Cuando tengo que discutir, soy muy duro. La reunión acá en el Parque Hotel (se refiere a la cumbre de presidentes del Mercosur) fue dramática. El último regalito que le hice a Cristina fue el libro de Pablo Blanco Acevedo («El gobierno colonial en Uruguay y los orígenes de la nacionalidad)», que habla de la lucha de puertos, como para decirle: «Mirá que esto que pasa es la historia de Montevideo». Pero tengo que mantener la puerta abierta a una actitud constructiva y de diálogo, porque consigo más.

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