6 de abril 2011 - 00:00

Cobos observa a Macri para encarar postulación

Julio Cobos dejó claro ante su círculo dorado de colaboradores la estrategia a seguir para enfrentar a Cristina de Kirchner: un acuerdo con el macro-peronismo que responde a Mauricio Macri y Francisco de Narváez. Lejos del frente progresista que donde chocan Ricardo Alfonsín y Fernando Pino Solanas, el vicepresidente se concentra en la formación de un polo de centro donde, advirtió, habrá lugar para un solo candidato presidencial: él o Macri.

Alfonsín enfrenta una coyuntura complicada. Proyecto Sur, de Solanas, descartó cualquier posibilidad de acuerdo con la UCR, el GEN de Margarita Stolbizer aparece más cerca del Partido Socialista y Hermes Binner no será el mismo después de la interna santafesina del 22 de mayo. Si se impone su precandidato a gobernador, Antonio Bonfatti, el mandatario socialista será empapado por el operativo clamor para encabezar una fórmula presidencial con Alfonsín como acompañante. Si, en cambio, se impone el senador Rubén Giustiniani, el gobernador de Santa Fe quedará debilitado en su propia provincia y será una carga para el alfonsinismo.

Ese diagnóstico, evaluado en el despacho de Cobos en el Senado, disparó el optimismo vicepresidencial. Ya se convirtió en una rutina diaria el contacto con el denarvaísta Gustavo Ferrari y con el operador macrista Emilio Monzó. El cobismo sigue el minuto a minuto de la interna del PRO en la Capital Federal para definir la candidatura presidencial de su jefe. Si Macri confirma su candidatura presidencial, Cobos evaluaría incluso bajar su propia postulación y buscar la gobernación en Mendoza.

«Uno tomará la decisión para ver si es capaz de representar ese frente, que yo aspiro sea lo más amplio posible. El radicalismo la verdad es que hoy por hoy está en un problema. Cuando fue el tema de la interna, que yo dije esto no sirve, no va a servir, creo que no me equivoqué porque la interna no se llevó a cabo, perdimos mucho tiempo», advirtió ayer Cobos.

Por primera vez, y en el caso de que la Convención Nacional no autorice un marco lazo de alianzas, el vicepresidente está dispuesto a jugar por afuera de la UCR con tal de liderar un frente amplio de centro, con el macrismo y el Peronismo Federal adentro. Por ley, el jefe de Gobierno porteño tiene 50 días para definir si buscará la reelección en la Capital Federal o apostará por la presidencia. El mismo plazo que se fijó Cobos para definir su futuro.

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