2 de abril 2013 - 00:00

Código: más audiencias para disimular marcha atrás en las reformas

Diana  Conti
Diana Conti
El kirchnerismo apurará esta semana la definición de la nueva redacción del proyecto de unificación y reforma de los códigos Civil y Comercial. Es decir, no la versión final del proyecto original, sino la que comenzó a alumbrarse tras el efecto Francisco que tuvo uno de los primeros impactos en la reforma a los códigos sobre la que la Iglesia tuvo siempre una mirada crítica.

Diana Conti, a cargo de la bicameral especial que se organizó para debatir el nuevo código junto con Marcelo Fuentes, dio la semana pasada un primer anuncio: reunió a ese cuerpo para informar a kirchneristas y opositores que habría cambios y que éstos sorprenderían a todos.

Nada indica aún que la expectativa que generó Conti esté relacionada con las conversaciones entre Cristina de Kirchner y monseñor José María Arancedo. Se asegura que desde ese encuentro en Roma, en medio de las ceremonias de entronización del papa Francisco, el Gobierno comenzó a virar en cuanto a algunos cambios dejando de lado ya temas como la introducción de la figura de maternidad sustituta, cambios en adopción y en la definición del comienzo de la vida, esencial para avanzar desde allí en cualquier pauta sobre interrupción de embarazos.

Así, el contenido de la reforma será comunicado esta semana por Conti a la oposición para avanzar en nuevos acuerdos, a la luz de los cambios que el Gobierno está dispuesto a aceptar, pero aún nadie vio los nuevos papers en el Congreso.

Sí está claro que tras la larga lista de audiencias públicas que el año pasado se hicieron por todo el país, el Congreso comenzará a debatir de nuevo esta semana el proyecto de reforma a los códigos Civil y Comercial. La votación volvió a tener fecha después de meses de congelamiento: se hará en Diputados a fin de mayo.

Pero antes habrá otra ronda de audiencias, consultas con profesionales y juristas, antes de terminar de cerrar las reformas sobre las reformas, que ahora se anuncian como revolucionarias a la luz de las conversaciones con la Iglesia.

El texto será debatido en la comisión bicameral para la Reforma, Actualización y Unificación de los códigos Civil y Comercial. El kirchnerismo trabaja ya en el dictamen propio junto con técnicos del Ministerio de Justicia y ya anunció que para fines de abril estará listo para iniciar el tratamiento.

El nuevo código, para el que el Gobierno había requerido el asesoramiento de la Corte Suprema de Justicia, introduce novedades a la legislación nacional, como el alquiler de vientres, la rápida disolución del matrimonio y la incorporación de nuevas formas de adopción, entre otras, pero algunos de esos puntos quedarán ahora en el camino.

Pero no todos los protagonistas de esa reforma están convencidos de que el furor que produjo en el Gobierno la elección de Jorge Bergoglio sea suficiente para forzar al oficialismo a introducir cambios en la propuesta original.

Esa versión fue negada por el titular de la Corte, Ricardo Lorenzetti, uno de los asesores de la Rosada en elaboración del nuevo código, quien desestimó presiones de la Iglesia para modificar el texto. "La elección del Papa no va a cambiar la reforma del Código Civil", dijo el presidente de la Corte hace una semana.

Por ahora, los diputados y senadores del kirchnerismo guardan silencio y prometen que en una semana habrá una propuesta con los cambios que llegará a la oposición. A pesar de eso, todo indica que hasta que el dictamen no esté terminado, el kirchnerismo no revelará el secreto para evitar así que los cambios aparezcan como una capitulación del Gobierno ante la Iglesia.

Dejá tu comentario