Cristina de Kirchner está pendiente de qué actitud tendrá el máximo tribunal cuando, el próximo 7 de diciembre, entre en vigencia el artículo 161 de la nueva ley de medios. Allí se dispone la obligación de desinvertir para los grupos mediáticos audiovisuales concentrados que, por exceder el número de licencias permitidas, deberán desprenderse de activos, incluidas señales de TV por cable, TV abierta y radios. De hecho, el Senado ya sancionó la reglamentación del recurso de «per saltum», que la semana que viene alcanzará la categoría de ley en la Cámara de Diputados. La norma habilita saltear instancias judiciales inferiores, para apelar directamente ante la Corte Suprema cuando la causa revista carácter de «gravedad institucional».
Avance
La bicameral que integran 30 legisladores nacionales de todos los partidos (15 diputados y 15 senadores) avanzó hasta ahora con los Libros I y II referidos a las fuentes del Derecho, los derechos de incidencia colectiva, derechos personalísimos y capacidad de las personas. La Casa Rosada impulsa una modificación: incluir el derecho al agua de manera expresa en los futuros códigos. Pero la interna con la Corte Suprema es más política que técnica. No habrá dictamen hasta tanto Ricardo Lorenzetti, presidente del máximo tribunal, defina qué ocurrirá el próximo 7 de diciembre, no sólo por la presunta entrada en vigencia del artículo 161 de la ley de medios, sino también por el futuro político del juez supremo.
La reunión de ayer de la comisión bicameral reflejó el paso vago y ambiguo del proyecto de nuevos códigos por el Congreso. Navega sin fecha cierta de dictamen y con un sinfín de audiencias por todo el país donde, por ahora, se escuchan diferentes posturas, pero no se introducen cambios. Más allá de los frentes internos del kirchnerismo con la Corte Suprema, la oposición tampoco exhibe virtudes. Ni jurídicas ni políticas. De hecho, ayer, los legisladores kirchneristas se mofaban de la falta de olfato de los diputados opositores quienes, al vencer el plazo original para emitir dictamen, podrían haber pasado a la firma un despacho propio ya que el Frente para la Victoria no tenía preparado ni siquiera un borrador de dictamen de su autoría.
Este diagnóstico del debate legislativo abre tres escenarios posibles para los códigos:
Hoy las audiencias públicas se mudarán a Salta. Y la próxima semana la presidencia de la comisión bicameral quedará a cargo de un senador. Podría ser el neuquino Marcelo Fuentes, presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales. Los legisladores intentarán avanzar con el Libro III referido a Obligaciones y Contratos. Un capítulo delicado teniendo en cuenta la cantidad de veces que Lorenzetti salió a desmentir públicamente que los nuevos códigos pesificaran todas las deudas. Casi al mismo tiempo que ultrakirchneristas como Roberto Feletti advierten que nadie podrá atesorar ni siquiera un dólar en la Argentina.


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