La emoción promete no disminuir en las próximas audiencias testimoniales del juicio oral por los presuntos sobornos en el Senado. Luego de la declaración de Carlos Chacho Álvarez, que incluyó fuertes cruces con su excompañero de fórmula, Fernando de la Rúa, llegará el turno mañana de los exministros Graciela Fernández Meijide y José Luis Machinea. Al igual que en el caso del exvice, se esperan preguntas de todas las partes con lo cual la acción está garantizada. En el caso de Fernández Meijide, quien en los últimos años se recluyó en el ámbito literario, habrá consultas de tinte político y en cuanto al expediente las defensas buscarán indagar sobre el exdirigente radical Daniel Bravo, un nombre que ha comenzado a sonar en la sala del juicio como cercano al arrepentido Mario Pontaquarto y distintos referentes del Frepaso. El aporte más contundente lo dio el acusado Alberto Flamarique la semana pasada: «Era un tipo livianito, sin grandes inquietudes, pero bueno para los números, especialmente bingo y quiniela».
En cuanto a Machinea, quien luego de su paso por la administración pública supo ocupar puestos encumbrados en organismos internacionales, habrá consultas sobre las supuestas presiones del FMI para la aprobación de la polémica reforma laboral.
El inicio de las declaraciones de los testigos también marcó un punto de inflexión en la relación entre el Tribunal Oral Federal Nº 3 con las demás partes (abogados, fiscal y Oficina Anticorrupción). Las audiencias son ahora escenario de distintos cruces, especialmente cuando las preguntas a los testigos son improcedentes, cuando tienen lugar expresiones más propias del alegato final y en las ocasiones en las cuales los letrados gesticulan o hacen caras de fastidio.
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