5 de febrero 2014 - 00:00

Colombia: acusan a Uribe por escuchas ilegales en el diálogo con las FARC

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, vive un nuevo episodio de su enfrentamiento con su antecesor, Álvaro Uribe, debido al espionaje ilegal ejercido contra los protagonistas del diálogo de paz con las FARC. Legisladores le pidieron la renuncia al ministro de Justicia, Juan Carlos Pinzón (izquierda).
El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, vive un nuevo episodio de su enfrentamiento con su antecesor, Álvaro Uribe, debido al espionaje ilegal ejercido contra los protagonistas del diálogo de paz con las FARC. Legisladores le pidieron la renuncia al ministro de Justicia, Juan Carlos Pinzón (izquierda).
Bogotá - Las negociaciones para poner fin a décadas de lucha armada en Colombia sufrieron ayer un traspié, luego de que la prensa revelara que grupos militares interceptaron comunicaciones de los representantes de las FARC y el Gobierno. Al tanto de la noticia, el presidente Juan Manuel Santos ordenó ayer investigar la versión y acusó a "fuerzas oscuras" de estar detrás de los intentos para sabotear el proceso.

El mandatario, que hizo de la solución al conflicto su principal bandera de Gobierno y buscará su reelección en mayo, ordenó las pesquisas luego de que la revista Semana denunciara que desde un local habilitado como restaurante y sala de internet en una concurrida zona comercial de Bogotá se habrían intervenido comunicaciones privadas.

"Le he dado instrucciones perentorias al señor ministro de la Defensa y a los señores comandantes de las Fuerzas Militares y del Ejército que me investiguen hasta el fondo sobre esta situación, hasta dónde ha podido llegar este uso ilícito de la inteligencia", declaró a periodistas después de una reunión con la cúpula militar. "Es algo totalmente inaceptable", sostuvo el presidente de centro derecha al precisar que la investigación busca poner al descubierto "fuerzas oscuras que están tratando de sabotear el proceso de paz" y los contactos que éstas tendrían al interior del Ejército.

Mientras se busca establecer si los altos mandos del Ejército estaban al tanto de lo que ocurría, los rumores políticos apuntan al expresidente Álvaro Uribe, un público opositor a las conversaciones de paz que se realizan en La Habana, Cuba.

La revista Semana deslizó en su artículo que resultaba curioso que un mes después que la oficina de espionaje fuera instalada, Uribe se haya adelantado a Santos para informar públicamente que el Gobierno llevaba a cabo diálogos con las FARC. La prensa también lanzó interrogantes sobre quiénes serían las fuentes que le informaron hace meses a Uribe las coordenadas del lugar donde cesarían las operaciones militares para facilitar la salida de un jefe de las FARC hacia Cuba, para unirse a las conversaciones de paz.

Sobre las acusaciones, Uribe negó estar involucrado en el caso y dijo que hacerlo es "una infamia" o "una cortina de humo", mientras que recordó que como mandatario fue objeto de interceptaciones ilegales. Santos se presenta a la reelección en los comicios de mayo, en las que su principal competidor es el uribista Oscar Iván Zuluaga.

La publicación reveló que el jefe del equipo negociador del Gobierno, el exvicepresidente Humberto de la Calle; el alto consejero para la paz, Sergio Jaramillo; y el alto consejero presidencial para la reintegración, Alejandro Eder, habrían sido objeto de interceptaciones de sus correos electrónicos y mensajes a través del PIN y WhatsApp de sus teléfonos móviles.

"Es un complejo entramado que pone en evidencia una serie de interceptaciones ilegales por parte de sectores del Ejército Nacional del cual haría parte esta fachada y una sala de interceptaciones en una instalación militar", dijo la revista en su sitio online. Por este caso, el legislador Iván Cepeda pidió la renuncia "por omisión" del ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón.

La Fiscalía General recopiló algunas denuncias y allanó la semana pasada el lugar, donde confiscó computadoras que son analizadas como parte de una investigación que sería paralela a la ordenada por el Gobierno.

El objetivo de las interceptaciones era obtener información de primera mano sobre la negociación de paz entre el Gobierno y la guerrilla, según las fuentes citadas por la revista. Las labores de espionaje también habrían involucrado a líderes de la izquierda y otros funcionarios del Gobierno.

De acuerdo con la investigación de la revista, algunos de los involucrados en el caso de espionaje dijeron desconocer quién era el destinatario final de la información recolectada en el sitio conocido entre los militares con la clave de "Andrómeda". "En este caso somos más víctimas y no victimarios", dijo previamente el ministro del Interior, Aurelio Iragorri, quien sostuvo que el Gobierno jamás ordenó interceptaciones.

Un dirigente de la guerrilla de las FARC dijo ayer que era "de Perogrullo" que los negociadores de paz para Colombia fueran objeto de espionaje, luego de que la Fiscalía colombiana abriera una investigación por denuncias de la prensa. "La noticia es que un sector de la inteligencia militar estaba espiando a la Presidencia de la República"..

La Administración de Santos y las FARC iniciaron desde finales de 2012 una negociación de paz en Cuba con la que se busca poner fin a un conflicto interno de casi 50 años que ya se cobró más de 200.000 víctimas.

Agencias Reuters, DPA y AFP

Dejá tu comentario