11 de abril 2011 - 00:00

Comentarios políticos

Nilda Garré
Nilda Garré
MORALES SOLÁ, JOAQUÍN. La Nación. Toda la responsabilidad es del Gobierno kirchnerista y se termina beneficiando Mauricio Macri, una víctima de ese poder, con la decisión de Nilda Garré de retirar los policías adicionales de la Capital Federal, sostiene el cronista para describir una situación en la que considera que la oposición hace mucho por el Gobierno y el Gobierno por los opositores, como una ironía. Recurre a una descripción del conflicto entre el jefe porteño y el Gobierno nacional, sin descubrir novedades y resaltando que el kirchnerismo terminó haciéndole un favor a Macri, quien logró responsabilizar al Gobierno por la falta de seguridad en puntos sensibles de su distrito. Hasta justifica al mandatario porque su nueva Policía no puede hacer frente a esos reemplazos. Así llega el periodista a preguntarse, como es su estilo, por qué el radicalismo no formalizaría una alianza con Francisco de Narváez y Macri, luego de detenerse en las críticas de Garré a la Federal. ¿La culpa es de Néstor Kirchner, entonces, que no vio las supuestas ineptitudes de Fernández (Aníbal)? ¿O es de Cristina, que siguió confiando en el jefe de Gabinete y viejo líder de la Policía? Sean quienes sean, los culpables de la pésima situación policial que describió Garré están entre los jefes del kirchnerismo, sostiene el columnista.

Dice entonces que el radicalismo se está planteando en público, por primera vez, si le conviene una alianza con Macri, con Francisco de Narváez y con Felipe Solá, que es la posición de Ernesto Sanz, que quedó solo frente a Alfonsín luego de la previsible renuncia de Julio Cobos. Alfonsín puede llegar hasta De Narváez, donde ya llegó en verdad, pero se frena en seco ante Macri, afirma, pero se pregunta ¿por qué? y dice que no hay respuesta y cierra con que el Gobierno hace mucho por sus opositores y éstos hacen mucho por el Gobierno y que es la única alianza política que existe, implícita, inexplicable y duradera.



VAN DER KOOY, EDUARDO. Clarín. El columnista reflota la versión de que la CGT presiona a la Casa Rosada para definir el compañero de fórmula de la Presidente. Pero no se trataría esta vez del abogado laboralista Héctor Recalde, ni del taxista Omar Viviani, ni de ningún dirigente de extracción sindical. El elegido por la central obrera sería Amado Boudou, el ministro de Economía formado en el CEMA que también se postula a jefe de Gobierno porteño.

En la Capital Federal también se concentra la pelea política del kirchnerismo con la oposición, más específicamente con el macrismo. Hospitales, escuelas y edificios públicos se convirtieron la semana pasada en el teatro de operaciones de la ministra de Seguridad, Nilda Garré y del alcalde capitalino, Mauricio Macri. A esa trifulca entre las competencias de los uniformados federales y los porteños se sumó la denuncia de la mismísima Garré que definió a la Policía Federal como el principal problema del Gobierno nacional. Tal vez un nuevo capítulo de su interna con Aníbal Fernández. Recuerda la columna dominical que «esta Federal es la que actuó bajo la batuta de Aníbal Fernández durante muchos años, como ministro del Interior, de Justicia y jefe de Gabinete. El funcionario hizo lo que hizo por orden de Kirchner».

Pero la pelea Cristina-Macri se expande incluso hasta la interna del Peronismo Federal donde el kirchnerismo sigue apostando, y contribuyendo como puede, a un triunfo de Alberto Rodríguez Saá sobre Eduardo Duhalde. El gobernador de San Luis rechaza de plano un acuerdo con el PRO y un golpe al duhaldismo significaría también dejar a Macri con un apoyo mutilado de sus socios del peronismo disidente.

Dejá tu comentario