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Comenzaron bancos a bajar las tasas para las pymes
• Desde ayer el Nación cobra el 18% por descuento de cheques.
• Los privados, con límites de monto
Juan Carlos Fábrega
El titular del BNA, Juan Carlos Fábrega, convocó a fines de la semana pasada en su condición de presidente de Abappra (la institución que reúne a la mayor parte de la banca pública y cooperativa) a los colegas de las restantes cámaras del sector para discutir la posibilidad de una reducción en el costo de capital de trabajo para las pymes.
Por la dolarización de cartera de los últimos tres meses se produjo un fuerte aumento de la tasa de depósitos que se trasladó rápidamente al costo del crédito. De esta forma la tasa para descuento de cheques saltó a más del 30% anual en pesos, lo que complica el financiamiento de corto plazo que precisan las empresas.
La complicación para las pyme es mayor porque con la suba de tasas comenzaron a estirarse los plazos de pago de los cheques diferidos. Así, empresas que pagaban a sus proveedores a plazos menores de 30 días ahora pagan a 60 e incluso 90 días. La situación se puso todavía más pesada para los proveedores de gobiernos provinciales o municipales, que también decidieron estirar los plazos de pago.
Ante esta situación, para muchas compañías se vuelve imprescindible descontar sus documentos, cuando antes podían esperar el vencimiento de los cheques para cobrar la totalidad de la suma. Ahora, entre el alargamiento de los plazos de pago y la necesidad de efectivo típica de esta época del año (pago de sueldos, medio aguinaldo, premios y vacaciones), una tasa muy elevada también aumenta el costo para las empresas.
El Nación dio un paso adicional. Bajó la tasa de plazos fijos a 30 días al 18% anual. Esa tasa quedó, por lo tanto, como techo para todos los clientes. En el caso del público, en realidad se está pagando menos, alrededor del 16%. Pero la idea es que no se le pague más a ninguna empresa. «Salvo algún depósito muy grande que no querramos perder, para el resto éste será el límite que se pagará por un plazo fijo», se indicó.
Se trata de una jugada que tiene sus riesgos. Los bancos habían subido las tasas a más del 20% para captar depósitos en pesos, ante la elevada compra de dólares que se registró en el segmento minorista. La estrategia tuvo resultados positivos: en noviembre, los plazos fijos subieron más de $ 4.000 millones.
El temor de los restantes bancos es que sufran un estancamiento de los depósitos si bajan las tasas por una «señal» oficial. «Arrancar con este tipo de límites para mover la tasa después se vuelve difícil de desarmar. Hay que tener mucho cuidado con este tipo de movimientos, porque si no responden a una situación de mercado se complica mucho», señaló el gerente financiero de un banco extranjero.
Las más complicados para poner en marcha esta medida son las entidades más pequeñas, que reciben pocos depósitos del público y se financian con la colocación de fideicomisos financieros, respaldados por los préstamos que otorgan. Claro que la tasa de las últimas colocaciones estuvo en el orden del 30% anual. Resulta prácticamente imposible para este grupo descontar cheques al 18%. Pero también es cierto que se trata de una actividad menor para este tipo de entidades. Y además los montos que se manejan resultan ínfimos en relación al total del mercado.


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