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Complica ahora a Macri acuerdo K con docentes
Mauricio Macri ayer, tras la reunión semanal de ministros, se quejó porque el acuerdo del Gobierno nacional con los docentes le «complica la vida».
Ayer mismo Macri habló del tema con todo el gabinete, especialmente con Bullrich y el ministro de Hacienda, Néstor Grindetti, quien volvió a decir que no hay plata para mejoras salariales. Sin embargo, el propio Bullrich, cuando en enero pasado asumió el cargo tras la salida de Mariano Narodowski, prometió a los sindicalistas arribar a un acuerdo.
Para el debut no será el único reclamo de los maestros, que también se quejarán del cierre de grados. Los sindicatos porteños de la actividad, que hegemonizan el kirchnerismo y la izquierda, están ya preparados para frenar el inicio de clases como medida de presión ya habitual.
Definición
La idea de Hacienda de trasladar el conflicto a la Legislatura será una vía que no encontraría mayores escollos para avalar una suba salarial, especialmente porque uno de los principales dirigentes de los maestros ocupa ahora una banca en el bloque kirchnerista. Pero recién la discusión podrá darse después de la apertura de sesiones que se hará el próximo 1 de marzo, en coincidencia con el inicio de clases. Es decir, sólo si hoy los sindicatos -que son 17 los que representan al sector en la Ciudad de Buenos Aires- aceptan una tregua, el Gobierno podría pasarle tranquilo la polémica a la Legislatura para que defina qué partidas se anulan para incrementar los salarios, mientras se estudiará una reforma impositiva. El PRO, que busca darle impulso a una comisión para estudiar el tema, le ofreció la conducción de ésta a la oposición pero por ahora la rechazaron.
Según el Ministerio de Educación porteño, del Presupuesto 2010 para el área, que supera los $ 4.000 millones, cerca del 80% lo insumen los salarios y las cargas sociales. Una estimación de funcionarios del Gobierno de la Ciudad consideraba ayer que si se trasladara un incremento del 20% para cada uno de los gremios de estatales de la Ciudad de Buenos Aires (municipales, educación y salud) se requerirían unos $ 1.600 millones extras del Presupuesto general del distrito que calculó para este año $ 17.000 millones de gastos.
Complicación
Macri consideró ayer que el aumento pactado por el Gobierno nacional «nos complica la vida». Se quejó porque consideró que «el Gobierno nacional negocia con la plata de los otros y nos complica la vida», considerando que el distrito no recibe fondos nacionales como lo hacen unas 11 provincias para afrontar la promesa a los maestros.
«Ellos negocian y nosotros después tenemos que ver cómo nos hacemos cargo», insistió Macri, quien de todas maneras sostuvo que «hay buena predisposición» y que Bullrich podría hoy comenzar un principio de acuerdo con los sindicalistas, que además, piensan reclamar por el cierre de 82 grados del ciclo primario que habría dispuesto el Gobierno de la Ciudad porque la inscripción a éstos no llega a completar el mínimo para que funcionen las aulas.
Desde el Gobierno nacional, el ministro Alberto Sileoni -ex titular del área educativa en el Gobierno porteño- sostuvo en cambio que la Ciudad «puede dar el aumento», del 23,4% que acordó el kirchnerismo sin ayuda de la Nación.
En la Capital Federal, el básico para un docente que recién se inicia es de $ 1.565, según precisaron en el Ministerio de Educación, que se debería elevar -en sintonía con la demanda gremial- a $ 1.780 en una primera etapa. En principio cualquier arreglo en ese sentido saldría de la caja del propio ministerio que debería resignar partidas para otros rubros. Pero lo que más complica ahora al macrismo es la catarata de reclamos que, ocurre cada año, cada vez que acuerda un aumento con un sector e inmediatamente se ve obligado a trasladarlo al resto.


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