16 de mayo 2011 - 00:00

Con Ashton Kutcher no será lo mismo

En principio, Ashton Kutcher no transmite la misma imagen que Charlie Sheen para ocupar su papel en «Two and a Half Men».
En principio, Ashton Kutcher no transmite la misma imagen que Charlie Sheen para ocupar su papel en «Two and a Half Men».
Durante el fin de semana se anunció que Ashton Kutcher, protagonista de comedias generamente invisibles y esposo de la otrora estrella Demi Moore, reemplazará a Charlie Sheen en la «sitcom» «Two and a Half Men». La noticia no es menor en el mundo del espectáculo: The New York Times la calificó como «el mayor éxito televisivo de comedia de la última década», y cada semana sólo en Estados Unidos la veían unas 20 millones de personas (audiencia que se duplica a nivel global).

Sheen fue despedido en marzo, en plena producción de la octava temporada del show que lo tiene como protagonista en el papel de Charlie Harper, un compositor de jingles que vive en una casa sobre la playa de Malibú. «Charlie» es Charlie, y eso es lo que hace diferente a esta serie: pese a que ambos pasaron largamente la barrera de los cuarenta, el personaje es idéntico al actor en que ambos son adictos al alcohol, las drogas, el juego y las mujeres bonitas (amateurs o profesionales). Ambos son ingeniosos, antisociales y disfuncionales.

La gran incógnita es cómo harán los creadores de la serie para meter a Kutcher, que tiene sólo 33 años y una imagen privada y pública tan inmaculada que linda con la tontería. Su cara, tirando a inocentona, tampoco lo ayudará para encarnar al reemplazante del demonio mujeriego y vicioso que jugaba su predecesor en la serie.

«Two & a Half Men» comenzará a grabar su próxima temporada el año próximo, y aún no se sabe qué giro de guión le dará su creador, Chuck Lorre, para incorporar a Kutcher, obviamente no en el papel de «Charlie». Los augurios no son los mejores: antes del esposo de Moore, los productores contactaron al inglés Hugh Grant, pero éste declinó la oferta. Seguramente su obscuro pasado en callejones de Los Angeles lo emparentaba más con la imgaen de Sheen que a Kutcher. El no estuvo de acuerdo.

Sheen, cabe recordarlo, fue despedido de la serie tras una más de sus conocidas orgías con droga, alcohol y (varias) prostitutas, que tomó estado público. Empeoró las cosas cuando -tras ser suspendido del show hasta que mostratara signos de rehabilitación- insultó hasta el antisemitismo a Lorre, cuyo nombre verdadero es Jaim Levine. Habrá que esperar al menos hasta mediados del año próximo para comprobar si la química entre Sheen y su hermano en la ficción, el excelente Jon Cryer, se mantiene o es reemplazada por algo totalmente distinto. En cualquier caso, ya nada será igual en la casa de Malibú.

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