Con sorna, Rusia frena el clamor occidental por sanciones a Irán

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Moscú, Washington y Viena - Estados Unidos y las potencias europeas atizaron ayer el pedido de más sanciones al régimen iraní a raíz de su inconsulto plan nuclear bélico, pero Rusia, que tiene poder de veto en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, echó por tierra ese clamor y desmereció, en duros términos, el informe de la Agencia Internacional para la Energía Atómica (AIEA) difundido el martes.

La Cancillería rusa consideró en un comunicado que el informe de la AIEA, organismo que depende de la ONU, no contiene nada «fundamentalmente nuevo» y se limita a «dar la impresión» de que Irán desarrolla un programa militar.

«Según nuestras primeras apreciaciones, en el informe no hay elementos fundamentalmente nuevos, señala el ministerio, considerando que «se trata de una compilación de hechos conocidos, a los que se da una interpretación politizada».

El organismo expresó el martes «serias inquietudes» por el programa nuclear de Irán, debido a información «creíble» que señala que este país intentó desarrollar el arma atómica, y mencionó que un experto ruso con experiencia en la era soviética habría sido clave para el desarrollo alcanzado por la República Islámica.

«Cuando no hay pruebas convincentes, los autores recurren a suposiciones y sospechas; juegan con la información para dar la impresión de que existe un supuesto componente militar en el programa nuclear iraní», agrega el comunicado.

El Ministerio de Relaciones Exteriores del Gobierno de Dmitri Medvédev no pudo dejar más claro su concepto del trabajo de la AIEA: «Difícilmente puede considerarse dicho enfoque como profesional y objetivo. Involuntariamente, viene a la cabeza el episodio de las armas de destrucción masiva en posesión del régimen de Sadam Husein».

interpretación

El vicecanciller ruso, Guenadi Gatilov, especificó que «toda sanción adicional contra Irán será interpretada en la comunidad internacional como un instrumento para cambiar el régimen en Teherán. Ese enfoque es inaceptable y la parte rusa se niega a examinar cualquier propuesta en ese sentido».

Gatilov reclamó diálogo como vía para solucionar el problema iraní. En esa línea se expresó también China, lo que aleja del todo la posibilidad de un incremento inminente de las sanciones en el Consejo, ya que Pekín también tiene derecho a veto junto a Washington, París, Londres y Moscú.

«China siempre cree que el problema nuclear iraní se puede solucionar mediante el diálogo y la cooperación», señaló el portavoz de turno del Ministerio chino de Asuntos Exteriores, Hong Lei.

La reacción entre desconfiada, irónica y cautelosa de Rusia y China fue la opuesta a la expresada por las potencias occidentales e Israel, cuyo Gobierno ya preparaba un ataque militar contra Teherán, según trascendidos manejados por la prensa de Jerusalén y Tel Aviv.

La Unión Europea, a través de la jefa de la diplomacia del bloque, Catherine Ashton, y, de forma individual, Francia, Alemania y Gran Betaña, se pronunciaron a favor de sanciones inmediatas.

«Se insta a convocar al Consejo de Seguridad de la ONU», dijo por su parte el ministro de Relaciones Exteriores francés, Alain Juppé, a radio RFI. «Si Irán se niega a ajustarse a las exigencias de la comunidad internacional y se niega a cualquier cooperación seria, estamos dispuestos a adoptar, con otros países, sanciones a una escala sin precedentes», dijo Juppé.

Su par alemán, Guido Esterwelle, afirmó a su turno que «si Irán continúa negándose a negociar en serio sobre su programa nuclear, serán inevitables sanciones más estrictas», señaló.

En coincidencia, el primer ministro británico, William Hague, exigió a Irán «negociaciones serias» sobre su programa nuclear. «Queremos una solución negociada», dijo Hague ante los miembros de la Cámara baja del Parlamento británico. Las conversaciones sólo tienen sentido si Irán llega a ellas sin «condiciones previas», detalló. «Si no, tenemos que seguir aumentando la presión, y para ello consideramos junto con nuestros socios una serie de medidas adicionales», advirtió.

Propósito

Estados Unidos no puede contener su propósito, previo incluso a la difusión del informe, de atar las manos al peligroso régimen de Teherán. El vocero del Departamento de Estado, Mark Toner, afirmó que «se trata de acusaciones muy serias, cargos serios». El funcionario indicó que el Gobierno del presidente Barack Obama, está «barajando una serie de opciones». «En adelante, vamos a consultar con nuestros aliados dentro de la AIEA y buscar ciertamente formas de imponer más presión a Irán», aseguró.

Toner no precisó en qué consisten las opciones, ni quiso confirmar las informaciones que apuntan a que las nuevas sanciones golpearían al Banco Central iraní o ampliarían la prohibición de compra de derivados del petróleo producidos por compañías controladas por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Irán. «Hay muchas ideas bajo revisión con el objetivo de encontrar formas de aumentar la presión sobre Irán, y dejar claro a su Gobierno que necesita ser transparente», indicó.

El Consejo de Seguridad de la ONU impuso en los últimos años cuatro rondas de sanciones contra Irán debido a su programa nuclear, la última de ellas el año pasado. A título individual, Estados Unidos también aplicó castigos contra numerosas entidades de la teocracia.

Agencias DPA, EFE, AFP y Reuters, y Ámbito Financiero

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