Con un pálido final

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Mientras en Wall Street sus «magos» de la dialéctica pudieron armar algún conjunto de menudencias para oponerse al monstruoso tema fiscal y a través de ello lograr detener la sangría bajista, los demás se movieron sin mucho destino cierto. Así, al cabo de la última rueda semanal casi en la neutralidad cerró el Dow Jones, 0,03 por ciento, con europeos a la deriva y el Bovespa en baja del 0,3 por ciento.

Frente a tal pesadez y flojedad masiva, el indicador local ya no pudo sustraerse y marcar alzas por las suyas (también sin sentido), culminando con un viernes de rebaje en el Merval, del casi medio por ciento, tras hacer piso en los 2.375 puntos, tener como cota máxima el cierre del jueves -de 2.401- y finalizar en los 2.390 puntos.

Sin embargo, las diferencias generales se mostraron con predominio positivo, de 44 papeles contra 35 en descenso, con lugares destacados para las dos del grupo Boldt -entre el 6,5% y el 8%- mientras la plaza de Holcim (en la Bolsa no se enteraron, parece que ya no es J. Minetti) decreció más del 3 por ciento.

Un día en el que prevaleció la lentitud de ritmo, la pesadez operativa, promoviendo una drástica baja de negocios, hasta caer en unos 10 millones de pesos y culminar con solamente 24 millones de pesospara acciones.

La semana: el saldo del período vio al Dow Jones con baja mayor, del 2,15 por ciento, seguido por el Bovespa y su 1,75 por ciento, mientras el Merval logró salirse del foco bajista principal, acusando solamente el 0,21 por ciento. Mientras el destino del sistema bursá-til vigente iba quedando sellado en el Congreso, en el recinto operativo se actuó con las luces bajas (acaso, en señal de derrota). La Bolsa, a media asta.

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