24 de julio 2014 - 00:00

Con Volkswagen, vuelven las suspensiones en automotrices

La crisis laboral en la industria automotriz parece no encontrar su piso. Ayer la terminal de origen alemán Volkswagen anunció que suspenderá a 900 operarios de su planta de la provincia de Córdoba por el bajón en la demanda de Brasil. La compañía produce en ese establecimiento cajas de velocidades. La provincia mediterránea, en donde también están emplazadas fábricas de Renault e Iveco, es en lo que va del año la más afectada por la caída en las ventas locales de automóviles y en las exportaciones, y donde se produjo el mayor número de suspensiones.

Los licenciamientos forzosos se concretarán del 28 de julio hasta el 1 de agosto, y durante los cinco primeros días de septiembre. Los trabajadores incluidos percibirán durante esos días el 75 por ciento de sus salarios. La propia compañía admitió que Brasil, principal destino de sus exportaciones, redujo sus pedidos en 30 mil cajas de cambio. La producción en la provincia se destina a modelos como el Gol, Golf, Seat, Bora, Beetle, Fox, Polo, Suran y en la línea checa Skoda, que pertenece al mismo grupo alemán.

Desde principios de año, las previsiones a la baja en las ventas de autos empujaron en el mismo sentido todas las versiones de la industria más mimada por el Gobierno. Además de las suspensiones en las terminales hubo licenciamientos y hasta despidos en autopartistas. También se produjeron cierres de concesionarias, como relevó ayer este diario. En junio las ventas de autos usados bajaron un 13,9% contra el mismo mes de 2013, mientras que en el caso de los 0 kilómetro el descenso fue del 31% en igual período.

Las suspensiones en Córdoba fueron acordadas con el sindicato local de mecánicos (Smata). Leonardo Almada, portavoz de la filial provincial del gremio, contó ayer que el entendimiento incluyó el pago del 75% de los salarios, cuando en anteriores ocasiones el personal había mantenido intacto su ingreso. Además, el líder del gremio en Córdoba, Omar Dragún, mantiene una relación tirante con la conducción nacional del Smata, a cargo de Ricardo Pignanelli.

Las expectativas del sector están cifradas en una posible recuperación de la actividad a partir del plan Pro.Cre.Auto, lanzado por el Gobierno y que contempla una rebaja de precios y financiamiento a tasas convenientes. Según Pignanelli, el programa podría estirar las previsiones de ventas para este año a 700 mil unidades.

Dejá tu comentario