- ámbito
- Edición Impresa
Concluye hoy “Bye Bye American Pie”
Una de las imágenes de «La balada de la dependencia sexual» (1978-1996) de Nan Goldin, que integra la muestra «Bye Bye American Pie» en el Malba.
Las fotografías de la serie «Tulsa» (1963-1971) de Larry Clark abren la exposición, y duele mirarlas. Las escenas tomadas en blanco y negro, con un estilo cinematográfico, desnudan el vacío de personajes verídicos: jóvenes entregados a la droga, el sexo y la violencia. La muestra aborda el anticlímax de la «alegría» sesentista que retrató Warhol, con los lapidarios e inmensos carteles de Barbara Kruger, artista que denuncia el totalitarismo de la publicidad engañosa.
La extensa serie de fotografías de «La balada de la dependencia sexual» (1978-1996) de Nan Goldin, compensa con sus pulidas y estetizadas imágenes el clima tristísimo de sus retratos. Jóvenes que padecen el síndrome de la melancolía, la nostalgia y la muerte. En la salita dedicada a Basquiat, el más célebre artista de la década del 80, un negro que murió de una sobredosis de heroína, figura una de sus pinturas más importantes por toda la información que contiene. A su lado, Cady Nolan enfrenta al espectador con la neurosis estadounidense, mientras caen los mensajes realizados en LED por Jenny Holzer. La muestra culmina con la sordidez de la monumental escultura mecánica «Train» de Paul McCarthy.
La obra realizada en poliéster color piel muestra la imagen del ex presidente George Bush sodomizado unos cerdos. Consultado Larratt Smith sobre el sentido de la obra respondió: «Es una imagen de lo que Bush ha hecho a su país y al mundo. McCarthy ve que las acciones de Bush son manifestaciones no solo de su propia psicología sino de la de la cultura estadounidense. El acting out de Bush ha tenido consecuencias profundas para el mundo entero. A la vez, Bush no es nada más que un símbolo y un aviso para otros. Train me parece una especie de realismo».
Ana Martínez Quijano


Dejá tu comentario