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Condenaron a abogado británico que fue sobornado por “Il Cavaliere”
David Mills
Berlusconi por ahora no deberá responder ante la Justicia en esta causa, en la que también está imputado, ya que una ley por él impulsada le garantiza inmunidad mientras ejerza el cargo.
El fallo de ayer prevé además que el abogado no pueda ejercer como tal ante juzgados italianos durante cinco años, así como el pago de un resarcimiento de 250.000 euros a la presidencia del Gobierno que en 2007, cuando comenzó el proceso y el Ejecutivo era dirigido por el centroizquierda, se presentó como parte civil. El fiscal Fabio De Pasquale había pedido cuatro años y ocho meses de cárcel para Mills.
«Soy inocente, inocente. Este es un caso altamente político, estoy muy decepcionado por el veredicto», declaró Mills desde Londres. Su abogado, Federico Cecconi, calificó la sentencia de contraria «a cualquier lógica», ya que no prueba, dijo, «que haya existido un acuerdo de corrupción, tampoco la transferencia de dinero, ni la conexión entre las personas citadas en el juicio». Anunció que recurrirá el fallo y que «sin la sombra del otro imputado, el proceso habría sido examinado de manera más tranquila».
El tribunal juzga desde marzo de 2007 el supuesto pago de 580.000 dólares a Mills por parte de Fininvest, la sociedad de la familia Berlusconi, a cambio de que éste diera un falso testimonio y presentara testigos mendaces en dos procesos celebrados contra el megaempresario de la comunicación.
Mills declaró en noviembre de 1997 en una causa por el supuesto pago de coimas a funcionarios del Ministerio de Finanzas a cambio de un trato fiscal favorable para la financiera Fininvest. También lo hizo en 1998, en el caso «All Iberian», sociedad ficticia creada por Fininvest que supuestamente falsificó sus balances para financiar ilegalmente varios partidos políticos.
Mills, experto en la creación de sociedades off shore, de 65 años fue procesado por la apertura de cuentas bancarias a nombre de Fininvest en paraísos fiscales. El abogado intentó atenuar su situación ya que aparecía como asalariado en los registros de Fininvest, y en 2004 adujo que el dinero recibido fue un «regalo» enviado por Berlusconi por haberle evitado nuevos juicios. Dos años más tarde, negó todo y decidió dar la batalla judicial con su ex cliente.
Por el momento, el juicio a Berlusconi por el mismo delito, corrupción en actos judiciales, permanece suspendido en espera de que decida el Tribunal Constitucional sobre la ley de inmunidad. El premier italiano es propietario de un verdadero imperio industrial que incluye, entre otras empresas, tres importantes canales de televisión, un diario, un semanario, la mayor editorial de libros del país y una sociedad de publicidad.
Dos procesos en los que está acusado Berlusconi fueron suspendidos a raíz de la inmunidad especial del jefe de Gobierno. El pasado 4 de octubre, el tribunal suspendió el juicio a Berlusconi por el caso Mills, e igualmente hizo el 26 de setiembre el magistrado encargado de juzgar las irregularidades en la compraventa de derechos televisivos de Mediaset, empresa propiedad del gobernante.
El escándalo salpicó inclusive al Gobierno británico de entonces, ya que Mills era el marido hasta 2006 de la ministra de Cultura del Gobierno de Tony Blair, Tessa Jowell, quien actualmente es ministra para los Juegos Olímpicos en 2012. La pareja está separada hace algunos años.
«Si Mills ha sido condenado por corrupción, quiere decir que el jefe de Gobierno es un corruptor», acusó el ex juez anticorrupción Antonio Di Pietro, líder del pequeño partido Italia de los Valores, quien pidió su dimisión.
Agencias EFE y AFP


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