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Condicionó el campo sumarse al acuerdo
Juan Carlos Lascurain, Antonio Caló, Hugo Moyano, José María Díaz Bancalari y Agustín Rossi, parte de la delegación argentina que Cristina presentó ante el rey Juan Carlos.
«Hay que consensuar una agenda con anterioridad. No pueden volver a llamarnos y decirnos: 'De esto no se habla', como ocurrió el año pasado, que nos citaban para la foto nada más», afirmó Carlos Garetto, titular de Coninagro, entidad que tradicionalmente se mantuvo como la más dialoguista. «Si no se va a hablar de retenciones o apertura de exportaciones de granos, carne y leche, no vale la pena que discutamos nada», sentenció el dirigente.
Federación Agraria, Sociedad Rural y CRA coinciden con esta posición. «¿A qué vamos a ir? Qué hagan pública la agenda y si incluye las cuestiones que verdaderamente importan participaremos. Que incluya retenciones, exportaciones, reforma tributaria y un plan integral», señalaron desde el entorno de Eduardo Buzzi, titular de la FAA.
A su vez, los ruralistas recuerdan que a través de la Mesa de Enlace ya hubo varios pedidos de diálogo que fueron desoídos por el Gobierno. El último fue la carta que le enviaron a la presidente Cristina de Kirchner, el 21 de enero. Allí lanzaron una suerte de ultimátum, amenazando con el inicio de medidas de fuerza a partir del fin de esta semana. En el texto incluyeron una serie de disposiciones coyunturales que consideraban necesarias para solucionar la crisis (por caída de precios, sequía y política oficial) en agricultura, ganadería, lechería y producciones regionales.
«Los productores pueden asegurar que cuando decidimos acciones de protesta previamente hemos agotado todas las posibilidades de diálogo», señaló Javier Jayo Ordoqui, secretario de CRA. «Queremos acuerdos transparentes que involucren a todos los productores, donde no existan favores especiales, ni la discrecionalidad de los funcionarios», concluyó el ruralista.
La idea de un pacto social, inspirado en el modelo español del Pacto de la Moncloa, comenzó a circular durante la actual gira de Cristina por el país ibérico. Aun así, la kirchnerista se presenta como una versión mucho más limitada, ya que excluiría a la oposición política y al campo. En este sentido, la UIA, una de las patas fuertes -junto con la CGT- ya reclamó que se amplié la convocatoria.
Hasta el momento, ningún referente del oficialismo contactó ni sondeó a la Mesa de Enlace. Para ello será necesario que baje la orden desde Olivos. Pero esta decisión está condicionada por dos temas con los cuales el actual Gobierno no ha estado dispuesto a negociar como son las retenciones y los controles (restricciones, según el campo) a las exportaciones agrícolas. En las últimas semanas creció el clamor de algunos gobernadores pidiendo que se revisaran los derechos de exportación, pero la Casa Rosada no acusó recibo.
La Mesa de Enlace se reunirá este jueves -probablemente en la sede de la Sociedad Rural- para dar a conocer las protestas que realizará el campo en reclamo de medidas del Gobierno. Falta la oficialización de las medidas, pero se sabe que habrá al menos tres jornadas de paro de comercialización (sin afectar el transporte de ganado) a partir de la semana próxima y luego un acto masivo durante la primera quincena de marzo.


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