«El momento ideal para salir de la convertibilidad era cuando la economía estaba en un buen momento. Pero eso era muy difícil que ocurriera porque conllevaba un enorme riesgo político», aseguró ayer José Luis Machinea, ex ministro de Economía durante el primer año del gobierno de Fernando de la Rúa.
El economista explicó que durante su gestión no había un consenso en el Gobierno para abandonar el plan implementado por Domingo Cavallo durante la presidencia de Carlos Menem, pero también aseguró que «la persona que tenía que encontrarle la salida al modelo de convertibilidad era su principal responsable».
Machinea realizó estas declaraciones durante una conferencia que formó parte del ciclo «Los Ministros de Economía de la Democracia», organizada por el Centro de Investigación en Finanzas y la Escuela de Gobierno de la Universidad Di Tella.
Las frases más destacadas de su discurso fueron:
Las condiciones políticas después de la renuncia de Chacho Álvarez eran muy malas.
No podía creer que hubiera coimas en el Senado porque en las reuniones de gabinete había quedado en claro que era fundamental dejar de lado las prácticas oscuras de la era menemista.
El golpe político fue muy duro y se cerraron los mercados del crédito. En ese momento era indispensable transmitir una mayor confianza, por eso el objetivo del «blindaje» era conseguir un paquete de financiamiento importante para mostrarle a los mercados internacionales que el país no tenía riesgo de default.
El momento ideal para salir de un modelo de convertibilidad es cuando la economía está atravesando un buen momento. Pero es muy difícil que esto ocurra porque conlleva un enorme riesgo político. Entonces, se termina saliendo en medio de las crisis con una alta devaluación.
Después de la renuncia de Álvarez, el Gobierno estaba convencido de que la solución era convocar a Cavallo.
No había un consenso para abandonar el modelo de la convertibilidad. Cavallo y De la Rúa no querían salir, y creo que la gente tampoco estaba totalmente convencida de que había que hacerlo.
Si bien no soy fanático de De la Rúa, creo que la historia ha sido demasiado dura con él. Me parece que juzgar a su gobierno por los problemas económicos que hubo al salir de la convertibilidad no es correcto. La situación era casi inmanejable.
En la Argentina del último siglo ha sido difícil generar consenso y hubo rupturas muy grandes. Con la Alianza tratamos de refundar el país y no tuvimos éxito.
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