2 de noviembre 2015 - 00:00

Confirman que disminución en cosecha de trigo sería del 16,4%

La producción de trigo podría alcanzar los 9,5 millones de toneladas durante la campaña en curso, un 16,4% menos que la anterior, cuando fue de 11,75 millones.
La producción de trigo podría alcanzar los 9,5 millones de toneladas durante la campaña en curso, un 16,4% menos que la anterior, cuando fue de 11,75 millones.
 Mientras continúa la recolección de lotes sobre el norte, el 11% de las 3,7 millones de hectáreas implantadas durante la presente campaña en la Argentina, para la Bolsa de Cereales se afirma la merma de cosecha que podría superar en la caída al 16,4% del ciclo anterior. Así lo consignó el Panorama Agrícola Semanal de la entidad porteña, que estimó que la superficie cosechada equivale al 3,6 % del área apta en el país y los "rendimientos relevados han ido mermando a medida que la recolección cobró fluidez en la región NOA".

Así, "mientras que en la región NEA las productividades se mostraron mucho más estables con promedios de 1.700 kilos por hectárea".

En paralelo, sobre el centro del área agrícola nacional las expectativas de rinde se ubican por sobre los promedios históricos únicamente en las regiones Núcleo Norte y Núcleo Sur, en las zonas restantes están en torno a lo normal.

Hacia el sur, la inversión en tecnología mejora en las regiones históricamente trigueras del sureste y suroeste de Buenos Aires, y el cultivo se encuentra encaminado hacia una muy buena campaña.

Con este escenario, la producción nacional de trigo podría alcanzar las 9,5 millones de toneladas durante la campaña en curso, "cifra que permite calcular una merma del 16,4% en comparación con el volumen acumulado durante la campaña previa", cuya producción 2014-2015 fue de 11,75 millones de toneladas.

Los especialistas calcularon que la reducción estimada, en gran medida se debe a la reducción del área sembrada: el 16 % con el ciclo 2014-2015). En la región NOA, los promedios productivos caen a medida que la recolección avanza sobre lotes más tardíos que presentaron deficiencias hídricas durante más tiempo. Diferente situación se releva en la región NEA, en donde las abundantes lluvias de agosto permitieron un mejor desarrollo del cultivo y en consecuencia rendimientos más óptimos a cosecha.

En estas regiones del norte del país, así como también en gran parte del centro del área agrícola nacional, el cereal fue implantado como un cultivo de cobertura y en consecuencia la aplicación de tecnología fue mínima. "A pesar de esto último y gracias a las buenas condiciones climáticas relevadas durante las etapas vegetativos, son muy pocas las hectáreas quemadas para conservar la humedad en los suelos de cara a nueva campaña gruesa", manifestaron los técnicos.

Dejá tu comentario