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Confort y buenas prestaciones
La tercera generación del Mégane se destaca por las buenas prestaciones, el equipamiento y un excelente confort de marcha. También el diseño, moderno y deportivo, suma puntos a favor. Trae de serie navegador satelital integrado.

Uno de los puntos a favor del Mégane III se encuentra en el diseño, algo que despierta mucho interés y atracción entre quienes lo observan por primera vez. Menos rupturista que su antecesor, luce un estilo moderno y deportivo. Su interior también se caracteriza por la armonía en un ambiente de gran confort y calidad. Las butacas son cómodas y la posición de manejo, agradable gracias a la regulación en profundidad y altura del volante. Las plazas traseras son un tanto reducidas y la visibilidad a través de la luneta posterior es limitada por la caída en el diseño que tiene el techo y una cola elevada. El baúl es amplio. Viene con una sola motorización y dos niveles de equipamiento: Luxe y Privilege. Esta última fue la unidad probada que suma a la versión Luxe tapizados de cuero, navegador satelital integrado y ESP, entre otros elementos que lo ubican en una categoría superior. Está equipado con un motor 2.0 de 16 válvulas y 143 CV, que se caracteriza por la buena respuesta y su funcionamiento silencioso. El consumo es un tanto alto si se lo exige, algo que es muy tentador por su buena performance. La insonorización, aun en alta velocidad, es un claro punto a favor.
También se destaca la dirección -a cremallera, con asistencia eléctrica variable- que permite maniobrar sin ningún tipo de esfuerzo, aunque por ser tan liviana hay que estar bien concentrado a altas velocidades para mantener el vehículo estable.
En realidad, todo el manejo es suave y agradable. La caja de cambio manual de seis marchas es muy cómoda y precisa, como también la pedalera, que no requiere esfuerzo. La amortiguación, en ciudad, neutraliza correctamente las irregularidades del suelo y en ruta hace su aporte a la seguridad y la estabilidad del vehículo. Esto otorga un confort de marcha óptimo.
Cuando se lo exige a velocidades altas y en curvas cerradas, responde adecuadamente sin mostrar inestabilidad. Da una sensación de gran firmeza y se siente bien pisado.
A FAVOR
Confort de marcha.
Equipamiento.
Diseño.
EN CONTRA
Visibilidad posterior.
Plazas traseras.


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