4 de diciembre 2008 - 00:00

Conmoción: baleó ETA a un importante empresario vasco

La policía vasca controlaba ayer férreamente la escena del asesinato del empresario Ignacio Uría Mendizábal, en la ciudad vasca de Azpeitia.
La policía vasca controlaba ayer férreamente la escena del asesinato del empresario Ignacio Uría Mendizábal, en la ciudad vasca de Azpeitia.
Madrid - El empresario vasco Ignacio Uría Mendizábal murió ayer tiroteado en la localidad de Azpeitia, norte de España, a manos de la organización terrorista ETA, que no reivindicó el ataque pese a que anoche no quedaban dudas sobre la autoría. Con esta nueva víctima fatal, la cuarta en el año, el grupo separatista vuelve a poner en la mira al poderoso empresariado de la región, al que tradicionalmente utilizó para financiarse.
«ETA nunca nos impondrá sus soluciones violentas», aseguró el presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en una primera reacción.
Uría Mendizábal, cuya empresa participa en la construcción del tren de alta velocidad en el País Vasco, rechazada por ETA, fue acribillado a las 13.5 en el estacionamiento del restorán en el que solía almorzar y jugar a las cartas, en la localidad de Azpeitia.
El empresario, de 70 años, recibió dos balazos, uno de ellas en la cabeza y el otro en el pecho, a manos de dos individuos que escaparon de inmediato. Sin éxito, los servicios de emergencia intentaron reanimarlo durante media hora.
Casado y padre de cinco hijos mayores, Uría había sido amenazado varias veces por ETA y no llevaba escolta, según sus allegados.
El coche en que huyeron los dos atacantes fue posteriormente encontrado calcinado en el alto de Itziar, a unos 25 kilómetros de Azpeitia, según varios medios españoles.
La víctima era propietaria junto a sus hermanos de la empresa Altuna y Uría, una de las sociedades que trabajan en la construcción del tren de alta velocidad en la región, llamado la «Y vasca», que es rechazado por parte de la opinión pública, pobladores de localidades pequeñas y ambientalistas.
Se trata del primer ataque de ETA desde la detención del jefe de su brazo militar, Garikoitz Aspiazu, alias «Txeroki», el 17 de noviembre en Cauterets, sudoeste de Francia. Desde la ruptura de la última tregua de ETA, que tuvo vigencia entre marzo de 2006 y junio de 2007, el grupo mató a seis personas.
Tras la detención de «Txeroki», el ministro del Interior español, Alfredo Pérez Rubalcaba, advirtió del peligro de un nuevo atentado de ETA. «Estamos en máxima alerta», «lo que ETA va a tratar de decir estos días es que no está tan débil».

Entorno

En los ùltimos años, las policías española y francesa detuvieron a decenas de presuntos miembros y la Justicia española intensificó la estrategia de ahogar al denominado «entorno» de ETA, que incluye partidos políticos, asociaciones juveniles, culturales y hasta bares, vistos por los jueces como pantallas del terrorismo. La «Y vasca» se ha convertido en uno de los objetivos de ETA desde hace meses.. Zapatero aseguró ayer la «firme determinación del gobierno de realizar esa obra».
«La sociedad española, con la ley, el Estado de Derecho y las fuerzas seguridad del Estado, va a ganar esta batalla y va a derrotar a ETA», aseguró por su parte el líder de la oposición conservadora Mariano Rajoy.
«ETA, márchate», rogó por su parte el presidente del gobierno regional vasco, Juan José Ibarretxe, quien aceptó que «se puede estar a favor o en contra de una estructura que es fundamental para este país, pero no se puede matar». Por su parte, el rey de España, Juan Carlos I, envió telegramas de pésame a la familia de la víctima y a la patronal de los empresarios vascos ConfeBask.
Agencias AFP, ANSA y DPA

Dejá tu comentario