9 de septiembre 2014 - 00:17

Conmoción en Chile por el peor atentado en 24 años: 10 heridos

Las inmediaciones de la céntrica estación Escuela Militar del subte de Santiago se vieron copadas por efectivos de seguridad no bien se confirmó la explosión de una bomba. Observadores señalaban, a modo de hipótesis, la cercanía de un nuevo aniversario del golpe del 11 de septiembre de 1973.
Las inmediaciones de la céntrica estación Escuela Militar del subte de Santiago se vieron copadas por efectivos de seguridad no bien se confirmó la explosión de una bomba. Observadores señalaban, a modo de hipótesis, la cercanía de un nuevo aniversario del golpe del 11 de septiembre de 1973.
Santiago - Al menos diez heridos dejó ayer un atentado con bomba en el subterráneo de Santiago, el más grave ataque de los últimos 24 años y que se produce a menos de 72 horas de un nuevo aniversario del golpe militar de 1973, un hecho que el Gobierno chileno calificó como "acto terrorista" pero que no fue reivindicado por ninguna organización.

"Es un acto abominable. Vamos a usar todo el peso de la ley, incluso invocando la ley antiterrorista. Los culpables de estos actos tendrán que responder", afirmó la presidenta chilena, Michelle Bachelet, al visitar en una clínica a tres de los heridos. "Lo que sucedió es horrible, tremendamente condenable, pero Chile es y seguirá siendo un país seguro", agregó en un llamado a la calma.

La explosión se produjo en el sector de locales de comida de la céntrica estación Escuela Militar en pleno horario de almuerzo y, según las primeras informaciones oficiales, fue producto de un artefacto formado por un extintor con pólvora y un detonador.

"Se trata de un acto que tiene todas las características de un hecho terrorista, no cabe duda", dijo en una comparecencia ante los medios el portavoz del Gobierno, Álvaro Elizalde.

La Fiscalía chilena confirmó que el artefacto estaba dentro de un tacho de basura en un lugar por el que pasan diariamente 150.000 personas, "de ahí la gravedad de este hecho", declaró el fiscal encargado del caso, Francisco Bravo. Añadió que el explosivo es similar al instalado en julio en el vagón de subte de la misma línea, que no dejó heridos.

En lo que va de año, en Santiago estallaron una treintena de artefactos, principalmente en las proximidades de comisarías, edificios públicos y sucursales bancarias. En algunos casos, los autores pretendían robar cajeros automáticos, pero en otros se trató de acciones que las autoridades atribuyeron a grupos antisistema, que se autodenominan con nombres de antiguos anarquistas.

Hasta ayer las explosiones habían ocurrido en lugares que, debido a la hora o a su ubicación, se encontraban sin gente.

Por el momento, ningún grupo se adjudicó la autoría del ataque mientras que el Gobierno adelantó que invocará la polémica ley antiterrorista contra los responsables. La cuestionada norma implica un drástico enducerimiento de las condenas para delitos ya establecidos en el Código Penal, llegando incluso a doblar las penas previstas, y una fuerte restricción del derecho de defensa de los acusados, según organismos internacionales de derechos humanos.
"No vamos a descansar hasta el último día para que estas personas lo antes posible estén pagando su condena, estás personas que intentaron asesinar a chilenos inocentes", afirmó el ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo.

La explosión causó lesiones de diversas consideración como contusiones, fracturas y amputaciones a diez personas de entre 30 y 65 años. Ninguno de los heridos está en peligro de vida, informaron fuentes oficiales.

Uno de los heridos es un venezolano (inicialmente, por error, se había hablado de un argentino). La víctima más gravemente lesionada -una mujer de 61 años- sufrió la amputación de los dedos de su mano derecha.

Carabineros dijo tener identificado un automóvil Chevrolet en el cual habrían huido dos individuos quienes presuntamente habrían colocado el artefacto explosivo en el cesto de residuos.

El subsecretario del Interior, Mahmud Aleuy, aseguró que las autoridades adoptarán todas las medidas preventivas para garantizar la seguridad ciudadana y anunció la formación de un comité policial de emergencia.

Según el senador opositor Alberto Espina, del Partido de Renovación Nacional (RN), "este es un hecho de extrema gravedad que demuestra que en Chile están operando grupos terroristas". El presidente de RN, Cristian Monckeberg, agregó que esta situación "se podría haber evitado".

"Es inaceptable que a minutos de una situación tan dolorosa para estas personas y para el país en su conjunto, ya tengamos a actores políticos con la calculadora haciendo declaraciones absolutamente indebidas", dijo el ministro Peñailillo en declaraciones a los periodistas.

Agencias AFP, Reuters, EFE, DPA y ANSA, y Ámbito Financiero

Dejá tu comentario