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Conmoción mundial: serían 100.000 los muertos por el sismo en Haití
Hay tres millones de afectados. • Se desplomaron el Palacio de Gobierno, el Parlamento, ministerios, escuelas, hospitales y millares de viviendas. • Multitudes desesperadas buscan a sus seres queridos en las calles. • Dramática remoción de escombros para dar con sobrevivientes. • Hay 150 desaparecidos en la devastada sede de las Naciones Unidas.
El brazo de una víctima del temblor del martes emerge entre los escombros de un edificio derrumbado en Puerto Príncipe, la capital haitiana. Miles de viviendas quedaron reducidas a polvo.
Al mediodía el primer ministro haitiano, Jean-Max Bellerive, estimó que más de 100.000 personas podrían haber perecido en el peor terremoto que sufrió el empobrecido país en 150 años. Pero pocas horas después, el presidente René Préval indicó desde Puerto Príncipe que aún era «demasiado pronto» para dar cifras concretas de muertos, pero estimó que podría haber entre unos 30.000 y 50.000 fallecidos.
«Aún estoy intentando entender la magnitud de lo que pasa», añadió el mandatario. «El Parlamento ha colapsado. La oficina tributaria ha colapsado. Las escuelas han colapsado. Los hospitales han colapsado. Hay muchas escuelas con cantidad de gente muerta dentro», declaró Preval al diario The Miami Herald. Según el Comité Internacional de la Cruz Roja, el devastador terremoto, de 7 puntos en la escala de Ritcher, afectó a unos tres millones de personas.
El sismo tuvo «impacto devastador» en la capital del país, Puerto Príncipe, dijo el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, mientras que el resto del país «parece que no fue afectado». Y es que esa ciudad, que no sabe de planificación ni de urbanismo y donde se calcula viven dos millones de personas, se llevó la peor parte de esta nueva tragedia, ya que el epicentro del fenómeno se situó a sólo 15 kilómetros de distancia. La ONU confirmó que 14 miembros de su personal murieron en Haití (ver página 16) y 56 resultaron heridos, además de alertar que la cifra podría aumentar y convertirse en la peor tragedia en la historia de los Cascos Azules.
El jefe de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (Minustah), Alain Le Roy, indicó que continuaban buscando entre los escombros de los edificios de la ONU a unos 150 desaparecidos, principalmente en la sede de la misión en Haití, el hotel Christopher.
«He visto muertos en las calles. También muchos heridos. Me puedo imaginar que la cifra de víctimas asciende a miles. En Puerto Príncipe viven casi dos millones de personas, la mayoría en condiciones de pobreza. Creo que el número será terriblemente alto», dijo ayer el coordinador en Haití de la organización no gubernamental alemana «Deutsche Welthungerhilfe», Michael Kühn. «La gente salió a la calle gritando y rezando. Salieron a pie a buscar a sus familiares porque las conexiones de teléfono se cortaron», agregó.
En tanto, Stefano Zannini, uno de los jefes de la misión de la organización humanitaria Médicos Sin Fronteras (MSF) que se encuentra en Puerto Príncipe, relató: «La situación es caótica. Durante la noche visité cinco centros médicos y un hospital general, la mayor parte del sistema está colapsado, nada funciona. Muchos de ellos están dañados, los cadáveres están por todas partes».
«Gran parte de la ciudad está sin electricidad ni teléfono. La gente se reúne en las calles, enciende fogatas e intenta ayudar a sus vecinos. Cuando la gente ve el logotipo de Médicos Sin Fronteras, corre a solicitarme ayuda, quieren que vea a sus familiares y vecinos. Hay una enorme solidaridad entre la gente», añadió Zannini.
El terremoto fue el más devastador en sacudir la región caribeña en 60 años, desde el de ocho grados Richter que dejó 100 muertos en República Dominicana el 4 de agosto de 1946.
Situación precaria
Algunos de los edificios que se derrumbaron o quedaron dañados de gravedad son el Palacio Presidencial, la Catedral, el Ministerio del Interior y de Salud y varios hoteles, además de escuelas y hospitales y la Embajada de Francia, según informó la radio local. En el derrumbe del hotel de lujo Montana se estima que hubo unos 200 muertos, en su mayoría extranjeros, dijo el ministro francés de Desarrollo, Alain Joyandet, a la emisora France 2.
Muchos intentaban con sus manos retirar escombros para rescatar a personas que quedaron con vida, entre gritos de dolor. «Por favor, sáquenme de aquí, me estoy muriendo. Tengo dos niños conmigo», imploraba una mujer atrapada entre los muros caídos.
«Hay miles de personas sentadas en las calles sin lugar a donde ir», dijo Rachmani Domersant, gerente de operaciones de la ONG Food for the Poor. «La gente está intentando escavar y sacar a las víctimas utilizando linternas», añadió.
«La población ha perdido sus casas, particularmente gente que habita en zonas vulnerables», explicó el ministro de los Haitianos Residentes en el Exterior, Edwin Paraison, quien aseguró que «los hospitales están totalmente desbordados», entre ellos el General, por lo que los heridos son llevados a un estadio de fútbol cercano.
«Es muy difícil reunir al Gobierno por falta de comunicaciones telefónicas», dijo el ministro, quien agregó que la situación es precaria hasta el extremo de que el propio primer ministro, Jean Max Bellerrive, «se mueve en moto taxi» por la ciudad. Además de la situación de desesperación y caos en que quedaron los sobrevivientes, los daños económicos podrían ser millonarios en Haití, el país más pobre de América, según estiman organizaciones humanitarias.
Agencias DPA, EFE, AFP, Reuters y ANSA

