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Conmoción: niño de 11 años mata a compañero por burlas
El hecho ocurrió el miércoles a la tarde frente a una vivienda ubicada en Conesa, entre Ginebra y Bucarest, en esa localidad del sur del conurbano, y el niño fallecido fue identificado por la Policía como Sebastián Ariel Merlo, quien murió cuando era atendido en el hospital.
Según fuentes policiales, todo comenzó cuando el chico de 11 años -de quien no se proporciona su identidad por cuestiones legales- se hallaba conversando y jugando con otro amiguito y dos chicas en la puerta de su casa. En ese momento, pasó por el lugar Merlo, insultó y escupió al niño de 11 y a sus amigos.
«Según nos cuentan los vecinos, el niño fallecido habitualmente molestaba al otro. Lo cargaba, le pegaba, lo escupía... lo tenía de punto. Esta situación no era nueva, sino que venía de antes», dijo un jefe policial que participa de la pesquisa. Cansado de escuchar los insultos y las cargadas delante de sus amigos, el niño ingresó a su casa, se dirigió a la cocina y tomó un cuchillo tipo Tramontina, con el cual regresó a la calle.
Casi sin mediar palabra, el chico le clavó un puntazo a Merlo en el abdomen y lo dejó malherido. «Mi hijo le pegó con un palo y el pibito éste (por el agresor) le dio una puñalada en el estómago», dijo Gisela, la madre del niño muerto, en la puerta de su casa. Con lágrimas en los ojos, la mujer contó que hace cinco meses se mudó a Villa Fiorito, que hacía «dos o tres semanas» su hijo comenzó a juntarse con otros chicos del barrio y que no sabe los motivos que originaron la pelea.
Por su parte, el padre de Sebastián aseguró que su hijo le pidió auxilio luego de ser atacado y que con el agresor «eran amigos y siempre jugaban juntos». «Eran las cuatro de la tarde, estaban discutiendo, de manos, se tocaron. Yo justo me iba al abogado con mi otra nena, iba por la mitad de cuadra y sentí el grito: Papá, papá, me pincharon, me di vuelta y venía agarrándose la panza, con una remera negra y tenía un tajito chiquitito», relató Osvaldo.
La fiscal general de ese fuero, Marisa Marco, dijo que una restricción de la libertad en un niño tan pequeño «es muy remota».


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