28 de octubre 2009 - 00:00

Consejo de Nobel: “Traten el tema de la deuda como adultos”

Mauricio Macri, ayer por la mañana, junto a Paul Krugman, con quien dialogó antes de ingresar a una charla que ofreció el economista.
Mauricio Macri, ayer por la mañana, junto a Paul Krugman, con quien dialogó antes de ingresar a una charla que ofreció el economista.
«Las políticas heterodoxas ya no son necesarias en la Argentina». En un tono distendido, pero determinante, el premio Nobel de Economía 2008, Paul Krugman, expuso ayer en el seminario World Business Forum que organizó HSM.

Luego de su exposición, Krugman respondió las preguntas de la prensa, aunque explicó que, a diferencia del pasado, ahora dejó de estudiar en profundidad a la Argentina. «Si quiero analizar temas sobre crisis, mejor me quedo en casa», dijo irónico ante el auditorio de más de 200 personas, en su mayoría empresarios que ayer lo escucharon en el hotel Hilton.

Ya en diálogo con la prensa, aprovechando el prestigio que le dio haber recibido el premio de la Academia Sueca, habló de casi todos los temas sobre los que se lo interrogó, como el anuncio de la reapertura del canje, las retenciones, el FMI y, claro, su visión sobre la crisis y la evolución del dólar a nivel mundial.

Dijo que «es un buen síntoma» el anuncio que hizo Amado Boudou sobre la reapertura del canje de la deuda. «Queremos resultados y no un grupo de bonistas con los que no se concilia, con una situación que dura para siempre», indicó. Recordó, además, que él estudió la crisis de la deuda sudamericana en los 80, que terminó en el Plan Brady. «Lo importante no fue la carga de la deuda, sino la sensación de que se solucionó», resumió, al tiempo que aconsejó: «Tienen que tratar el tema como adultos: espero que sea lo que están haciendo ahora».

Respecto de las trabas en el comercio bilateral con Brasil y frente a una pregunta de este diario, Krugman (que ganó el Nobel justamente por sus estudios sobre comercio internacional) sostuvo que «son una mala medida». Sin embargo, indicó que «se las puede tomar de manera temporaria. En el caso de la Argentina y Brasil, es difícil ver cuál es el motivo para hacer esto. Hay otros casos, como el de EE.UU. con los neumáticos, que si bien fue algo negociado, también están mal».

Mala medida

Krugman se reunió ayer con empresarios (ver pág. 10), pero no con funcionarios del Gobierno de Cristina de Kirchner. De hecho, hubo intentos de última hora de acordar un encuentro informal, pero la agenda del Nobel de su breve estadía en Buenos Aires ya estaba completa. A las 22 de ayer partió rumbo a Chile.

No faltó dentro de las respuestas de Krugman una alusión a las medidas que había puesto en práctica Guillermo Moreno para intentar contener la inflación. «No es apropiado castigar a la economía con controles de precios. No creo que haya sido positivo en la Argentina», razonó.

Krugman aseguró que, al menos en los próximos 10 años, el dólar va a continuar siendo la moneda de reserva a nivel mundial. En cuanto a la crisis, se mostró pesimista sobre la evolución en general, pero optimista respecto de la situación de la región. «No sé si va a haber una nueva recesión, pero sí va a haber una ralentización del crecimiento», sostuvo. «La recuperación comenzó bastante fuerte en Brasil y algo menos en la Argentina. La perspectiva para la región es mejor que en otras», aseguró. Además, se mostró dubitativo a la hora de ponerle un rótulo al FMI. «No me decido del todo: hay días que el Fondo parece más flexible y hay otros en los que suena como el viejo organismo».

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