Barack Obama ordenó a las agencias de su Gobierno que revisen la legitimidad de las denominadas «declaraciones de firma» que George W. Bush utilizaba para invalidar partes de leyes que le desagradaban. En un nuevo gesto destinado a diferenciarse de su antecesor republicano, el mandatario pidió a los responsables de las agencias que consulten preventivamente con el secretario de Justicia, Eric Holder, antes de recurrir a declaraciones de ese tipo para evitar la aplicación de partes de una ley.
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