A un año del Mundial, hubo una controversia entre el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, y el Gobierno brasileño por los incidentes ocurridos durante la Copa Confederaciones con las manifestaciones populares en contra del torneo. Blatter, que ya había dicho "que era más fácil organizar un Mundial en dictaduras que en democracias", ahora expresó: "Estamos seguros de que el Gobierno tomó nota y de que no se repetirá. Tienen un año para lograrlo. Si vuelve a pasar lo mismo, nos deberíamos preguntar si elegimos de forma equivocada en la votación", sobre los incidentes. Eso hizo responder muy rápidamente al Gobierno brasileño y a su presidenta, Dilma Rousseff, que mediante un comunicado expresó: "Brasil es un país democrático, que les asegura a sus ciudadanos plena libertad de expresión".
En Brasil están muy enojados con la FIFA y hoy esta controversia saldrá en todas las primeras planas de los diarios brasileños. Por ahora, el Mundial en Brasil no corre riesgos, pero...
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario