• EL GOBERNADOR DE MENDOZA DISERTÓ EN BUENOS AIRES El presidente de la UCR bregó por más participación del radicalismo en Cambiemos. Cuestionó campaña 2015 de Macri, a Carrió y lanzó dardos al PJ.
Empleo. Cornejo señaló que la reforma laboral “debe hacerse pensando en que las pymes tengan más libertad para tomar y despedir personal”.
Alfredo Cornejo, gobernador de Mendoza y presidente de la UCR, disertó ayer en un ciclo de charlas que lleva adelante el Rotary Club y tensó las fronteras internas de Cambiemos al reclamar más espacio y participación para el radicalismo dentro de la alianza de gobierno, con críticas a Juan José Aranguren, a Elisa Carrió e incluso al propio presidente Mauricio Macri por su campaña de 2015. También buscó acercarse a "los sectores medios que están pagando el ajuste" y le pegó al PJ: "Se terminó el mito, el mayor marketing de la historia, de hacer creer que el único partido que puede gobernar es el peronismo".
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La conferencia se llevó a cabo al mediodía en el hotel Sheraton en el marco de ciclo "Cómo veo a la Argentina". A tono con el lema, Cornejo apuntó que el país vive "un periodo de normalidad después de la excentricidad de los últimos años" y que la situación actual "alienta un moderado optimismo".
Tras opinar sobre la "fragilidad fiscal" del país, el jefe de la UCR señaló que la clase política debe "hablar con la verdad a la ciudadanía". Ese fue el momento en que cuestionó la campaña de 2015: "Los candidatos hicieron populismo. De tanto marketing se evitó explicar que había una bomba de tiempo, alentando una esperanza de que la situación se solucionaba con tres medidas". Y puso como ejemplo el aumento de las tarifas: "Pagábamos de gas u$s0,11 al principio de la gestión de Macri y a fin de año vamos a pagar u$s5,1; es difícil de explicar". En ese apartado cuestionó al ministro de Energía de la Nación. "El ajuste de tarifas era necesario, pero había que explicarlo claramente. Tampoco hizo bien Aranguren: tras dar una explicación racional dijo que no va a traer sus recursos al país porque Argentina todavía no es confiable". "Le hizo meter la pata al Gobierno", añadió, y consultado por la moderadora Cornejo sostuvo que no tiene diálogo con el ministro. En la misma línea contra el marketing electoral, agregó: "Ningún candidato se animó a decir que el Fútbol para Todos no podía continuar".
El mendocino pidió un acuerdo amplio entre la dirigencia política, empresarial y sindical para avanzar "más fuerte en infraestructura, seguridad y justicia" ante "el ultargarantismo que formó parte del combo populista". "Está más desorganizado el Estado que organizando el crimen", postuló. Cornejo opinó que también es clave avanzar en una reforma laboral, "pero no para favorecer a las grandes empresas, sino a las pymes y cuentapropistas". "Que las empresas chicas tengan mayor libertad para tomar y despedir personal es la forma de alentar el trabajo en blanco, como hicieron España, Colombia o Chile". Y aclaró que tiene que darse el debate y no huirle porque "suene a que es agenda de la derecha".
Otro capítulo estuvo destinado a la necesidad de hacer más eficiente el gasto, con ejemplos de su gestión en Mendoza (ver aparte). "Argentina no ha parado de aumentar impuestos en función del gasto público, que es improductivo. Tenemos un Estado grande y bobo, que no cumple con sus funciones".
Ese fue el pie que le permitió hacer radicalismo explícito, en la búsqueda que viene realizando por levantar el perfil del partido y de equilibrar la balanza dentro de la alianza gobernante ("la disyuntiva es si vamos a más Cambiemos o más PRO. Nosotros queremos más Cambiemos", dijo luego a un grupo de periodistas). En esa línea apeló a los lazos de la UCR con las clases medias "que no están contemplados por el Estado y que están pagando el ajuste". "El gasto es para la dirigencia política y para los más pobres, sin incentivo para el mérito", manifestó ante un auditorio formado mayormente por empresarios.
Y en arenga partidaria, dijo: "La UCR ayudó al país y también se equivocó. Otros nunca piden disculpas. Se acabó la culpa del radicalismo, queremos ser protagonistas y la representación genuina de los sectores medios y progresistas", y advirtió que "se tomaron muchas decisiones sin consultar a la UCR". Puso como ejemplo las marchas y contramarchas en temas previsionales, con la ley de reparación histórica y la reforma posterior.
En sus golpes al PJ, sostuvo: "Se acabó el mito de que el único que puede gobernar es el peronismo. Lo mismo con el 'Nosotros robamos pero hacemos', que tampoco es cierto". De todos modos, en clave coyuntural, opinó que "no es bueno que la Justicia intervenga en la vida de los partidos políticos".
Por último, disparó contra Elisa Carrió por su disputa contra el titular de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti ("no me consta nada de lo que dijo y no es serio tirar esas bombas") y alentó la carrera de Martín Lousteau hacia 2019 para competir en la interna de Cambiemos en CABA.
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